Tiene sueño, mucho sueño. Suena la música y la para, avisa el iPod y lo para, chirría el despertador y lo para. Pero no basta. La pesadilla continúa. El despertador es inflexible. Sigue sonando a pesar de cortar su grito. Desesperación. No puede dormir, no le deja descansar. Suena, suena y sigue sonando. ¿Lo has visto?
Batiburrillo – De todo un poco…
