
Dos profesores, uno de inglés y otro de matemáticas estaban tomando una copa en el bar de la facultad.

- Es sorprendente – decía el profesor de inglés – que algunos poetas sean capaces de escribir un verso inmortal, y absolutamente nada más que merezca la pena. Tomemos el caso de John William Burgon. Sus poesías son tan mediocres que hoy nadie les presta la menor atención, y, sin embargo, Burgon escribió uno de los mejores versos de la lengua inglesa: “Una ciudad roja y rosa que el Tiempo dobla en edad”.
El matemático, hombre zumbón y aficionado a importunar a sus amigos, con acertijos improvisados, estuvo pensando unos momentos, alzó su copa y declamó:
Una ciudad roja y rosa que el Tiempo dobla en edad. Mil millones de años hace que tenía la ciudad dos quintos exactamente de los que el Tiempo tendrá cuando hayan transcurrido mil millones de años más. ¿No sabría usted decirme cuál es su edad actual?
Hacía tiempo que el profesor de inglés había olvidado el álgebra, por lo que rápidamente desvió la conversación hacia otro tema. ¿Cuál es la respuesta?
Solución en Comentarios
Batiburrillo – De todo un poco… 




