Un conocido terrateniente, del que no vamos a decir su nombre, quiso recompensar a sus dos hijos con dos porciones de terreno de su propiedad. Había, eso si, una condición: las dos deberían ser del mismo perímetro.

Aurelio, el mayor, escogió una superficie en forma de triángulo equilátero. El área de su elección fue de 2.000 metros cuadrados.
Remigio quiso un terreno de forma de hexágono regular. ¿Cuál era el área de esta segunda superficie?
Batiburrillo – De todo un poco…
