Arquímedes tenía un primo que no alcanzó su fama porque el rey de Siracusa no se acordó de él (del primo, claro está) para averiguar la decencia de los orfebres que construyeron la corona real.

Cuentan los expertos que Sumergides, así se llamaba el primo, era un experto conocedor de los cuerpos redondos y un amante del agua sin cloro.
En todos los banquetes a los que era invitado, frecuentes en aquellos tiempos, siempre proponía sus originales juegos geométricos. Uno de los más conocidos era el de “la esfera y el cilindro”.
Una esfera de 60 Kg. se sumerge en un cilindro, lleno de agua, en el que cabe exactamente. A partir de aquí se comprueba que la masa del conjunto pasa a ser de 90 Kg.
¿Cuánto vale el volumen del cilindro? ¿Y la densidad de la esfera?
Batiburrillo – De todo un poco…
