
El famoso aventurero Viajeroempedernido llegó, sin saberlo, al siniestro poblado de Tecomeré, habitado por hambrientos antropófagos. Fue capturado y llevado ante el jefe de la tribu. Suplicante pidió que le perdonasen la vida.

El jefe, amante de la buena mesa y aficionado a la lógica, miró para el escuálido viajero y le dijo:
- Te propongo una prueba para salvar tu vida. Ahí tienes a esos cinco individuos, gordos y suculentos, que serán hoy nuestro alimento.
Viajeroempedernido observó que los cinco hombres estaban desnudos, atados de pies y manos y con la cabeza tapada.
- Tienes que averiguar de que color es el pelo de cada uno – continuó el jefe -. Hay tres rubios y dos morenos. Los rubios mienten siempre y los morenos dicen siempre la verdad. Debes hacerles sólo tres preguntas. Si aciertas, hoy ayunaremos; no nos comeremos ni a ti ni a los cinco condenados.
Viajeroempedernido se acercó a uno de los cabeza-tapadas y le preguntó:
¿De qué color es tu pelo?
La respuesta del gordinflón fue incomprensible para el aventurero ya que hablaba en una lengua extraña. Preguntó a un segundo:
- ¿Qué dijo tu vecino?
- Que tiene el pelo rubio – respondió.
Se acercó a un tercero y le dijo:
- ¿De qué color es el pelo de los dos anteriores?
- El primero es moreno y el segundo rubio – fue la respuesta.
Viajeroempedernido salvó su vida y la de los cinco hombres. ¿Cómo pudo saber de qué color era el pelo de cada uno?
Batiburrillo – De todo un poco… 



