Al menos eso parece al ver como las zapatillas deportivas se mueven, ante la sorpresa de los viandantes, por aceras, calles y plazas. ¿Quién será el hombre invisible que las porta? Pero descubrimos, observando con detenimiento el vídeo, que ningún hombre sería capaz de calzarlas. Los movimientos, en ciertos momentos desacompasados, nos lo confirman.
Es otro vídeo comercial en el que sus autores han exprimido al máximo su mollera para conseguir llamar nuestra atención. ¡Sencillamente fabuloso!
Batiburrillo – De todo un poco…
