Corresponden al año 2003. Son las consideradas mejores imágenes de ese año, aunque podrían estar encuadradas en cualquier otro, ya que son fotografías de hoy y de siempre. En todas ellas los protagonistas son los seres vivos y el medio que los acoge y sustenta. Acuáticos, terrestres y aéreos. Agua, tierra y aire. Sorprendidos en situaciones inéditas, en posturas, en algunos casos, imposibles. Jugando, comiendo, viajando. Pero no son sólo animales, la vida vegetal también tiene su espacio. En el campo y hasta en la ciudad, en lugares inhóspitos y en espacios cercanos y familiares. Un único ser o varios seres. Una pose, sorprendidos por la cámara, o el resultado de un instante conseguido sorpresivamente. Luz y color, calor y frío…
Batiburrillo – De todo un poco…

