
Juan, Alberto y Rufino viajan a París en avión. Uno va con su mujer, el otro con su hija y el tercero con su ahijada. En la ciudad de la luz cada viajero se compra un traje o vestido, según el sexo. Y, casualidades de la vida, el precio de cada pasaje, ida o vuelta, coincide con el precio de la compra. En total se gastan 3600 €.

Juan y su esposa se quedan en París. De vuelta en Lugo, Alberto se encuentra con su amigo Ángel:
- ¿Qué traje más bonito? – le dice Ángel a Alberto.
- Lo compré en París y me costó 360 € – respondió Alberto.
Sabemos que Alberto no le mintió a Ángel. ¿Cómo es posible?
Batiburrillo – De todo un poco… 



