
El otro día extraje el corcho de una botella de vino con un descorchador comprado en una tienda china. Cuando quise quitar el corcho, sujeto al instrumento, mi asombro fue mayúsculo: en vez del corcho salió, después de desenroscarse, la parte inferior del descorchador. ¡Inaudito! ¡Que mente habría ideado el aparato!
Lo que aquí os exhibimos tiene mucho que ver con el descorchador de marras: fotografías que muestran hechos que nos llaman la atención por su pintoresquismo o por su irracionalidad. ¡Contempladlas!

Pulsa en la imagen para ver la presentación
Batiburrillo – De todo un poco… 




