
Científicos e ingenieros del MIT grabaron con una cámara super-rápida, capaz de filmar a 10.000 fotogramas por segundo, el impacto de una gota de agua sobre una superficie también acuosa. Después de ver la película podemos deducir las limitaciones que el ojo humano tiene a la hora de captar imágenes. Sólo somos capaces de ver una pequeña parte de lo ocurre. Para muestra, el vídeo que os ofrecemos.
Batiburrillo – De todo un poco… 




