Recuerdo aquellos tiempos sumidos en las capas más profundas de mi memoria en los que, entre vino y vino, jugábamos una partidita en aquellas máquinas, hoy antidiluvianas (permítaseme la metáfora), que se escondían en la esquina del bar. Aunque los gráficos fuesen de una pobreza recalcitrante y el objetivo de gran simpleza, sentías una inmensa satisfacción cuando llegabas al final.
En este juego que ahora te ofrecemos, un clásico entre los clásicos, tienes que llevar a la ranita, cruzando la autovía y atravesando el río, hasta su guarida. ¿Fácil? Prueba, a ver si lo consigues. No te olvides que para empezar tienes que insertar la moneda (Insert coin).
Batiburrillo – De todo un poco…

