No lo digo porque haya ausencia de algo, sino que tras los píes del intrépido muchacho del vídeo está el vacío, el vacío total e infinito. No importan los metros. La caída, si un píe se desplaza del cable sobre el que se desliza, es hacia el infinito, porque todos estamos seguros de que la vida se diluiría. Valentía y espectacularidad. Sobre todo equilibrio.
Batiburrillo – De todo un poco…
