
Lo típico, el turista que llega y quiere hacerse una fotografía con el guardia real. Se coloca o colocan a su lado, el guardia firme en su garito y el policía, ¿hay alguien mejor para hacer una fotografía?, aprieta el botón de disparo. Lo gracioso está cuando el turista ve los resultados.

Está claro que el humor se adapta a los tiempos. El montaje no tendría ningún éxito hace algunos años, antes de que las cámaras digitales sustituyesen a las analógicas. Todo evoluciona.
Batiburrillo – De todo un poco… 




