
Es un episodio más de las multi-conocidas “cámaras ocultas”. Un coche de lujo, un regalo. En realidad es una mala reproducción hecha en cartón, con una fotografía pegada encima. El individuo, con cara de bueno, le pide a diferentes personas que lo vigilen. Ellas piensan que es auténtico. ¡Oh!, sorpresa, el coche desaparece.

Aunque es la historia de siempre, no por ello deja de ser interesante, y nos regala una sonrisa. Cuando el individuo, con cara de bueno, descubre el engaño, las personas respiran tranquilas. ¡Humor, sólo humor!
Batiburrillo – De todo un poco… 




