Ocurre con más frecuencia de la recomendable. Estás haciendo bien tu trabajo, colocado en el sitio adecuado, vigilando que nadie se desmande. Es una guardia de seguridad. Está esperando que comience el evento, en la postura correcta, serio y formal, cuando se le acerca una mascota, de esas que animan los partidos y otros tipos de acontecimientos, deportivos o no.
Cuando estás cumpliendo con tu labor, lo reconozco, es bastante fastidiado que llegue un monigote con forma de plátano y se ponga a bailar a tu lado en plan burlesco. Pero el guardia de seguridad sorprendió al plátano y a todos los espectadores. Una actuación para enmarcar.

Batiburrillo – De todo un poco…
