El ataque acaba de comenzar. Las autoridades estadounidenses, con la ayuda del FBI, se han ocupado el jueves pasado de cerrar los servidores de MegaUpload, la, hasta hace poco, popular web utilizada para alojar y compartir archivos. Su excántrico propietario y sus ayudantes han sido detenidos y puestos a disposición de las autoridades. Y, como el miedo es libre, otros sitios, con el mismo tipo de actividad, ya han tomado medidas para librarse del acoso y derribo.

Filesonic, un servicio de similares características, ha realizado un cambio importante. Ha eliminado la posibilidad de compartir archivos. La página de inicio ha cambiado su aspecto y el texto que la acompaña. Hay un aviso que advierte de que la funcionalidad de compartir ha sido desactivada, de que el servicio sólo se puede utilizar para cargar y recuperar archivos personales. Si alguien intenta descargar un archivo sin identificarse, se le hace una advertencia similar.
Y no son los únicos. Uploaded ha comenzado a bloquear a los visitantes de Estados Unidos. Son llevados a una página en la que se les advierte de que el servicio ya no está disponible en su país. Tanto Filesonic como Uploaded operan fuera de Esatdos Unidos, la primera está ubicada en lso países bajos y la segunda en Hong Kong. Otro de los grandes en este terreno, Fileserve, también ha realizado cambios. El archivo de afiliados está inaccesible, se les advierte de que sus cuentas han sido desactivadas. Y los cambios continúan.
Batiburrillo – De todo un poco…
