
Cuentan que, el día de San Patricio, una gran cantidad de irlandeses residentes en Nueva York iban a participar en el emotivo desfile anual. Siempre hay un maestro de ceremonias que se ocupa de organizar a los participantes en filas. Este año trató de colocarlos en filas de 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3 y 2 individuos, pero en todos los casos quedaba un hueco en la última fila.

Entre los irlandeses presentes corría el rumor de que ese puesto era el que correspondía al espíritu de uno de los miembros recientemente fallecido. Todo es posible, pero el organizador del desfile estaba desesperado, así que optó por la solución más sencilla, desfilar en columnas de uno.
Partiendo de la base de que no hay más de 7.000 personas, ¿cuántas participaron en el desfile?
Batiburrillo – De todo un poco… 


