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Lo encontré rebuscando en El Almacén (carpeta de la
Bandeja de entrada de mi correo electrónico en donde
voy guardando todo lo que me llega al buzón y considero
interesante). Estaba en el fondo. Ya es de octubre de 2004.
Volví a leerlo y consideré interesante el darlo a conocer.
¡Ahí va!
MUY IMPORTANTE: Hoy,
8 de Julio de 2006, he recibido un mensaje de correo (en
realidad dos) en el que Miguel Coleto Alcobendas,
desde Valencia, me habla de la autoría de lo que viene más
abajo. Él es el autor. Me explica que es parte de una
carta de coña que le escribí a un amigo. Se extraña de
que haya llegado hasta este rincón de la red. Si he de ser
sincero, no recuerdo como me llegó; ya explico más arriba
que lo encontré, escondido entre otros muchos, en una
carpeta de la Bandeja de entrada de mi cliente de
correo electrónico.
Me llena de satisfacción encontrar ahora al autor de un
trabajo que roza la genialidad. (¿Hay algo más genial que
contribuir a algo tan saludable, y tan difícil de conseguir
en los tiempos en que vivimos, como es la risa?). Internet
es así: una gigantesca comunidad en la que todos somos
vecinos. Enhorabuena a Miguel, su artículo es
excelente. ¿Lo dudáis? Sólo tenéis que leerlo para darme la
razón. |
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Si hay un timo que funciona últimamente es el del turismo
rural. Se trata de un deporte nacional que antes se llamaba
"ir al pueblo". La diferencia es que si vas a tu pueblo es
gratis, y si haces turismo rural vas a un pueblo que no es
tuyo y pagando una pasta.
Para hacer turismo rural no vale cualquier pueblo. Tiene que
ser un pueblo "con encanto". ¿Y qué es un pueblo "con
encanto"? Pues un pueblo que sale en una guía de pueblos
"con encanto". Si es que se cae por su propio peso.
A estos pueblos se suele llegar a través de una carretera
comarcal "con encanto", que es una carretera con tantos
baches y tantas curvas que cuando llegas al pueblo estás
encantada de bajarte. Y cuando entras al bar intentas
integrarte con los vecinos.
- ¡¡¡Buenos días, paisanos!!! ¿Qué es lo típico de aquí?
Y el del bar piensa: "Pues aquí lo típico es que vengan los
gilipollas de la ciudad los fines de semana a dejarse
doscientas mil pesetas".
Lo siguiente es alojarse en una casa rural o "casa con
encanto", que es una casa adornada con muchas vasijas y
ristras de ajos en el techo, que no tiene ni tele, ni radio,
ni microondas. Eso sí, tiene unos mosquitos trompeteros que
por la noche hacen más ruido que una Derbi Coyote.
Luego te das cuenta de que los del pueblo viven en unas
casas que no tienen ningún encanto. Pero tienen jacuzzi,
parabólica, Internet y portero automático. Tu casa no tiene
portero automático, pero tiene una llave que pesa más que
Cañizares.
Otra ventaja que tiene hacer turismo rural es que puedes
elegir entre una casa vacía o vivir con los dueños.
Estupendo. Te vas de vacaciones y además de la tuya tienes
que aguantar una familia postiza. Que por la noche tú
quieres ver Lluvia de Estrellas y ellos La Noche Temática y
te planteas:
- "¿Quién manda más, yo que he pagado cien mil pelas o este
señor que vive aquí?". Pues gana él, que tiene garrote. Y
encima te dicen que tienes la "posibilidad de integrarte en
las labores del campo". Que quiere decir que te despiertan a
las cinco de la mañana para ordeñar a una vaca. ¿No te jode?
Es como si te vas a una gasolinera y te tienes que poner tú
la gasolina, o como si vas a un McDonalds y tienes que
recoger tú la bandeja. O sea lo normal.
Así que te levantas a las cinco para ordeñar a las vacas.
Que digo yo:
- ¿Por qué hay que ordeñar a las vacas tan temprano? Si la
leche está ahí. ¿No se pueden ordeñar después del aperitivo?
Yo creo que esto es fastidiar por fastidiar, porque a la
vaca le tiene que sentar como una patada en las ubres que la
despierten a las cinco de la mañana para que le toque las
tetas un extraño. Que la vaca te mira como diciendo: "Tía ,
si quieres leche vete a la nevera y coge un tetra brick". Es
que son ganas de molestar.
Pero el "encanto" definitivo son las "actividades al aire
libre". Como cuando te ponen a hacer senderismo, que es lo
que habitualmente se llama andar, y consiste, pues eso, en
poner un pie delante de otro hasta que no puedas más,
mientras los del pueblo te adelantan en un todoterreno con
aire acondicionado.
Pero tú encantada. Vas por el campo como abducida. Te
vuelves bucólica y todo te parece impresionante: ves una
boñiga de vaca y sueltas:
- Ummmmmh qué olor a pueblo.
¿A pueblo? A pueblo no, huele a mierda. Eso sí a mierda "con
encanto".
Y todo, sea lo que sea, te sabe a gloria: en el mesón te
ponen dos huevos fritos con chorizo y tú:
- En Madrid no te comes tú estos huevos. En Madrid no te
comes tú estos chorizos. En Madrid no te tomas tú esta
Coca-Cola.
Y le dices al camarero:
- Oiga ¿a que este chorizo es de matanza?
- Pues casi, porque a punto estuvo de matarse en la curva el
del camión de Campofrío.
De repente oyes unas campanadas y dices:
- ¡Ah.¡ ¡Qué paz¡ No hay nada como el tañido de una campana.
Y tu marido:
- Pero si está grabado, ¿no ves el altavoz del campanario?
En ese momento te preguntas si los sonidos de las gallinas y
de los grillos no vendrán en un CD: Rural Mix2002. Los 101
mayores éxitos campestres. De lo único que estás segura es
de que los mosquitos trompeteros son de verdad. Que pareces
un Ferrero Roché con varicela.
Yo creo que, de lunes a viernes, la gente de estos pueblos
vive como todo el mundo, pero el fin de semana distribuyen
por la carretera a unos tíos disfrazados de pastores y
cuando ven que se acerca un coche, avisan a los del pueblo
con el móvil:
- ¡Eh, que vienen los del turismo rural¡
Y cambian el cartel de "Videoclub" por el del "Tasca",
sueltan unos perros cojos por las calles y sientan a la
entrada del pueblo a dos abuelos haciendo alpargatas, que
luego te compras unas y te salen más caras que unas Nike.
En fin, yo creo que un montaje tan grande como éste no puede
ser obra de personas aisladas. Estoy segura de que están
implicadas las autoridades.
Me imagino al alcalde:
- Queridos paisanos: este verano, para incrementar el
turismo, vamos a importar más mosquitos del Amazonas, que el
año pasado tuvieron mucho éxito. Y quiero ver a todo el
mundo con boina, nada de gorritas de Marlboro. ¡Y haced el
favor de pintaros el entrecejo, que no parecéis de pueblo¡ Y
las abuelas. nada de top less en el río. que espantáis a los
mosquitos. Ah, y por cierto: este año no hace falta que
nadie haga el tonto del pueblo. Con los que vienen de fuera
ya tenemos bastantes. |