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Lo hemos encontrado en nuestros viajes por la Red.
Consideramos que es original e interesante. Por eso
lo incluimos aquí. Tal como salió en
Rebelión (Periódico
electrónico de Información Alternativa).
Informaciones útiles
Eduardo Galeano
Brecha
La tradición islámica prohíbe tomar vino en la tierra, pero
el Corán promete vino incesante en el Cielo. El Corán, que condena el adulterio
en la tierra, también promete bellas vírgenes y apuestos mancebos, disponibles
en cantidad, para el goce eterno en el Jardín del Deleite que aguarda a los
muertos virtuosos.
La tradición católica, amiga del vino en el más acá, no
ofrece vino en el más allá, donde los elegidos de Dios serán sometidos a una
dieta de leche y miel. Y según el dictamen del papa Juan Pablo II, en el Paraíso
los hombres y las mujeres estarán juntos, pero "serán como hermanos".
Por influencia de la vida ultraterrena o por otros motivos,
hay 1.300 millones de musulmanes y 1.000 millones de católicos.
Pero quien mejor conoce el Cielo no es musulmán, ni católico.
El telepredicador evangelista Billy Graham, cuyas luces orientan al presidente
Bush en las tinieblas de este mundo, es el único ser humano que ha sido capaz de
medir el reino de Dios. La Billy Graham Evangelistic Association, con sede en
Minneapolis, ha revelado que el Paraíso mide mil quinientas millas cuadradas.
A finales del siglo xx una encuesta de Gallup indicó que ocho
de cada diez estadounidenses creen que los ángeles existen. Un científico del
American Institute of Physics (College Park, Md) aseguró que es imposible que
más de diez ángeles puedan bailar al mismo tiempo en una cabeza de alfiler, y
dos colegas del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de
Compostela informaron que la temperatura del Infierno es de 279 grados.
Mientras tanto, los servicios de telecomunicaciones de Israel
dieron a conocer el número del fax de Dios (00972-25612222) y su sitio en
Internet (www.kotelkam.com).
Agradezco el milagro
Mensajes escritos por diversas generaciones, a lo largo de
muchos años, en los exvotos de lata pintada, en las iglesias de México:
"El 15 de junio de 1790 un asesino se arrepintió ante la
prodigiosa imagen del Señor de Plateros y así fue resucitado el hombre a quien
él había dado muerte con una grande piedra. Y para testimonio del milagro, el
resucitado trajo la piedra sobre su cabeza a este santuario, al día siguiente de
cometido el crimen".
"La señora Margarita Canales de Gutiérrez da gracias a la
Virgen Nuestra Señora de Guadalupe porque el 10 de enero de 1914 las tropas de
Pancho Villa entraron en Ojinaga y violaron a su hermana y a ella no."
"El señor Pablo Estrada, decepcionado por la muerte de su
madre, apeló al suicidio, pegándose seis veces con un martillo, dándole gracias
a la Virgen de San Juan por haberle quitado ese mal pensamiento."
"Doy infinitas gracias al Santo Niño de Atocha por librarme
de una pena de 40 años de prisión y sólo pagarla con ocho días. José Guadalupe
de la Rueda, Penal de Barrientos."
"Doy gracias al Santo Niño porque tengo tres hermanas y yo
soy la más fea y me casé primero."
"Infinitas gracias doy a la Virgencita de los Dolores porque
antenoche mi mujer se juyó con mi compadre Anselmo y con eso él va a pagar todas
las que me ha hecho."
"Doi grasias al Dibino Rostro de Acapulco porque maté a mi
marido i no me isieron nada. Rosa Perea."
El turismo de después
Entierros celestiales, precios terrenales. Por 12.500 dólares
tendrá usted su tumba en el Valle del Silencio: "Descanse en paz. En la Luna",
ofrece la empresa estadounidense Celestis Inc, que ya tiene tres satélites
funerarios en órbita. Los cohetes llevarán las cenizas de los clientes desde la
base de Cabo Cañaveral. Por un precio adicional de 5.600 dólares, la empresa
Earthview brinda un video del lanzamiento y asegura el envío de un epitafio
digital hacia una estrella que será bautizada con el nombre del finado.
Estos fueron los dos primeros epitafios enviados al cielo:
"Qué vista tan magnífica."
"Mi espíritu está libre para elevarse."
Lápidas
Epitafios escritos en tumbas de diversos cementerios, aquí en
la tierra:
"Por querer estar mejor, estoy aquí."
"Yo les dije que no me sentía bien."
"Disculpen que no me levante."
"Ni Dios podrá quitarme lo bailado."
"Cometió el delito de ser bueno."
"Esta ceniza regada fue boca besada."
"Le siguen saliendo hojitas."
"Saludó a los conocidos, abrazó a los amigos, besó a los
queridos. Y se fue."
"Ella no era de este mundo."
El más acá
Estimado señor Futuro, De mi mayor consideración:
Le estoy escribiendo esta carta para pedirle un favor. Usted
sabrá disculpar la molestia.
No, no tema, no es que quiera conocerlo. Ha de ser usted un
señor muy solicitado, habrá tanta gente que querrá tener el gusto; pero yo no.
Cuando alguna gitana me atrapa la mano, para leerme el porvenir, salgo corriendo
a la disparada antes de que ella pueda cometer semejante crueldad.
Y sin embargo usted, misterioso señor, es la promesa que
nuestros pasos persiguen queriendo sentido y destino. Y es este mundo, este
mundo y no otro mundo, el lugar donde usted nos espera. A mí, y a los muchos que
no creemos en los dioses que nos prometen otras vidas en los lejanísimos hoteles
del más allá.
Y ahí está el problema, señor Futuro. Nos estamos quedando
sin mundo. Los violentos lo patean, como si fuera una pelota. Juegan con él los
señores de la guerra, como si fuera una granada de mano; y los voraces lo
exprimen, como si fuera un limón. A este paso, me temo, más temprano que tarde
el mundo podría no ser más que una piedra muerta girando en el espacio, sin
tierra, sin agua, sin aire y sin alma.
De eso se trata, señor Futuro. Yo le pido, nosotros le
pedimos, que no se deje desalojar. Para estar, para ser, necesitamos que usted
siga estando, que usted siga siendo. Que usted nos ayude a defender su casa, que
es la casa del tiempo.
Háganos esa gauchada, por favor. A nosotros y a los otros: a
los otros que vendrán después, si tenemos después.
Le saluda atentamente, Un terrestre
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