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No se ni como ha llegado a nuestras manos.
Lo cierto es que alguien nos lo ha dado. Y como
lo consideramos curioso e interesante, aquí
lo ponemos. ¡A disfrutarlo!
Romance de la deleitosa LOGSE
Profesores de este pueblo,
inspectores, delegados;
gentes de toda
Galicia,
autoridades e mandos:
Contarvos he un bon suceso
contarvos
he un chusco caso.
Un bon día aconteçió,
en clase de castellano,
cuando estaba el profesor,
discreto home
entregado,
explicando a la mesnada
los tipos de predicado.
Ante un
roïdo sobtil,
compulsivo, acompasado,
volvió el profesor los ojos
de
la tarima en lo alto
tratando de esclarecer
aquel runrún apagado
que
a la grey movía a risa,
a cuchufleta et escándalo.
Mas non pudo el
profesor,
discreto home entregado,
nada nada averiguar
e torns al ençerado.
Acometió con denuedo
e también con entusiasmo
la labor de desasnar
a tanto mortal asnado.
La mesnada se resiste,
prefiere pasar el
rato
jugando a los somarinos,
aquestos más preparados,
mientras
otros piden "tute"
que din "cabrón" e "arrastrado".
Estonçe ve el
profesor
discreto home entregado,
que se impone negociar
e reclama al delegado:
si en lo que queda atendieren
al fonema denostado,
un cuento les contará,
un cuento -dixo- de grado.
No fue general acuerdo
que estonçe era
alcançado
pero la grey desmayaba
del esfuerço derrochado
e indolentemente mira
al profesor aliviado
que continúa la lición
con ánimo renovado.
El
dómine estando en esto
escuchó sobrepasado
aquel roïdo sobtil
compulsivo, acompasado;
pónese fora de sí
maguer ser home sensato
et
atisba ya al pupilaje
bermejo et acalorado
cuando muy cabe de él
con desvergüenza un muchacho
se masturba con fruición
y los ojillos en blanco
a despecho del sujeto
y también del
predicado.
E non supo el profesor,
discreto home entregado,
a pesar
de los pesares,
conducirse en este paso.
Consultó de buona fe
la Logse de arriba abajo,
pececés y decebés
e todo cuanto hubo a mano
sin fallar en parte alguna
respuesta que
venga al caso.
¿Es la lúdica enseñanza
que reivindica el orgasmo?
¿Lúdicos hemos de ser?
¿En la clase? ¿Mano a mano?
-díxose el pobre maestro,
dixose el
pobre, abrumado-
e pidió el su parecer
a inspector e delegado
que tenga Dios en su reino
por los annos de
los annos,
para que un día nos provean
de consejos ponderados
que
nos guiarán en el trance
si el onanista citado
que está en edad militar
non se para de pelar
a dos manos el su cazo.
Sansón Carrasco |