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Un guante para hipoacúsicos
A las personas que no conocemos el lenguaje de signos, nos supone un gran
esfuerzo comprender a los sordomudos. Cuando queremos entendernos con ellos
debemos recurrir al lápiz y al papel. Un muchacho
estadounidense de 18 años, Ryan Patterson, ganador del concurso de Ciencia y
Tecnología de Siemens Westinghouse, ha sido capaz de construir un utensilio que
permitirá la comunicación de hipoacúsicos con personas que desconocen el
lenguaje de signos. Un guante de golf es la base del descubrimiento.
Diez sensores, una pequeña placa que alberga un microprocesador, un conversor
analógico–digital y un transmisor de radiofrecuencia, son los elementos que
acompañan al guante. Los movimientos de la mano (elaborando signos) se
transmitirán a través del aire (inalámbrico) hasta un receptor, del tamaño de
una agenda electrónica, que los mostrará como texto. Un
entrenamiento previo es el que permitirá preparar el guante para su uso.
Conectado a un ordenador en el que se ejecuta un programa, el usuario irá
realizando los movimientos adecuados para que el guante sea capaz de comprender
los movimientos de los dedos de la persona que lo utiliza. Este entrenamiento
será básico para que no se produzcan, posteriormente, errores en las
transmisiones. El invento aún requiere de ciertos
perfeccionamientos. Uno de los más inmediatos es que contemple la posibilidad de
entender palabras. Los signos que emplean los hipoacúsicos no se reducen a la
utilización de un alfabeto especial de signos, también utilizan palabras y
expresiones de relativa complejidad. La posibilidad de que el texto escrito
sobre una pantalla se transforme en voz será otro de los avances a tener en
cuenta en los próximos diseños del revolucionario invento. |