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El otro día tuve que salir para
hacer unas gestiones burocráticas.... nada complicado, eh?
Tuve que ir a sacar un certificado de empadronamiento para renovar el
DNI, porque como me he cambiado de domicilio, me hacía falta para
compulsar una fotocopia para presentar en Hacienda.... lo típico.
Y una cosa puedo decir: he descubierto una raza superior, LOS
FUNCIONARIOS....
Es que los funcionarios no son igual que el resto de los humanos....
Para empezar, el ser humano desayuna una vez al día.... Pues los
funcionarios no.
Los funcionarios, vayas a la hora que vayas, siempre están desayunando.
Lo que creo, es que hacen guardia para que siempre haya uno desayunando.
Incluso creo que tienen montada una red de tal manera, que en cuanto te
ven llegar, se avisan por teléfono: "Oye Jiménez, Jiménez, que acaba de
entrar una con cara de buscarte, que no sé.... Anda vete corriendo a
desayunar"....
Y así pasa, que tu haces 4 horas de cola, llegas a la ventanilla y te
dicen: "Esto no es de mi competencia, lo lleva Jiménez, y ahora
justamente estará desayunando"....
Pero aún puede ser peor, ¡eh! Te pueden decir: "Mire señora, esto lo
lleva Jiménez, pero hoy no ha venido porque tiene un día moscoso...."
Que claro, cuando oí la palabra moscoso, pensé que era una gripe con
mocos.... Pues no.... Es un día libre que tienen. No será una gripe,
pero es igual de contagioso, porque hoy la tiene Jiménez, ayer la tuvo
aquel, la semana pasada el bedel...
En fin, que tuve que hacer 3 viajes hasta que se me apareció Jiménez....
Bueno! Al verle, es que me temblaban las piernas. La verdad es que casi
me daban ganas de pedirle un autógrafo. Y va y me dice: "Pero señora,
¡esto es urgente! ¿Cómo ha tardado usted tanto en venir a recoger el
certificado?", y tu claro,.... ante esa raza superior, pues te acojonas
y dices: "Pues mire, es que vine la semana pasada y usted tenía un
moscoso y su compañero no sabía nada..."
Entonces... él te mira como la de Fama, como diciendo: "Buscas el
certificado, pero el certificado cuesta, y aquí es donde vas a empezar a
pagar con sudor..."
Por fin te da un impreso y te dice: "Vaya a que se lo selle el oficial
adjunto". Y, "¿dónde está ese Señor?". "Bueno pues ahora justamente debe
estar desayunando", y ahí te quedas esperando al oficial adjunto, y
viendo lo cariñosos que son los funcionarios.... todos hablando por
teléfono con la familia, con el padre, con el tío, con la prima, y
claro, tú te solidarizas con ellos....acordándote de la madre que los
parió a todos.
Por fin llega el oficial adjunto, y antes de que puedas abrir la boca te
dice: "Enseguida le atiendo, espere un momento". Y cuando un funcionario
dice "espere un momento".... Atención por que aunque no se note,
el va a entrar en otra dimensión. Lo que para ti van a ser dos horas de
reloj, para él son unos minutitos de nada. Pero unos minutitos muy bien
aprovechados, ¡eh!. Cuando viene, vuelve cargado con las bolsas de
Hipercor, con la merluza congelada goteando....
Y es que claro, los funcionarios, como raza superior, tienen el poder de
dominar el tiempo.
Tú, por ejemplo, le preguntas a un funcionario cualquiera: "¿En qué cae
el año que viene el puente de la Inmaculada? Y él en menos de un
microsegundo te dirá sin pestañear el año, el mes, el día y hasta te
informará de que él ya tiene reservado el puente para irse a Altea....
El Windows Millenium a su lado es como la cuenta de la vieja....
Por fin, como ya tienes el certificado sellado, te vas a Hacienda, que
en el fondo es lo que estabas deseando. La cola de Hacienda es como la
cola del dentista: sabes que algo te van a sacar.... Y pasa una cosa
curiosa, cuando por fin te toca, el funcionario que está detrás de la
mesa te dice: "Siéntese".
Malo, Malo, Malo. ¿Ustedes conocen a alguien que le hayan dado una buena
noticia sentado? Pero bueno, tú te sientas, abres tu carpetita azul con
gomitas donde pone HACIENDA, sacas los papeles, él los coge,
empieza a leerlos y también empieza a poner caras raras.... y mientras
los lee, te mira de una forma intermitente, como diciendo: ¡Es usted una
choriza!.... Y tú muerta de miedo, pensando "¿Que habré hecho?" Te
sientes como en el corredor de la muerte esperando a que te frían.... Y
en ese momento suena el teléfono, el tío impertérrito mirando el
ordenador.... y el teléfono sonando.... y el tío mirando el
ordenador.... y el teléfono sonando y el tío sin hacer caso...... y el
teléfono sonando.... que te dan ganas de decir: "Pero conteste por el
amor de Dios", "que puede ser el indulto..."
Por fin le da a una tecla del ordenador y te dice: "Pero es que esto
está mal. ¿Esto quién lo ha hecho?" Y tu otra vez acojonada dices: "Pues
Jiménez...., pero no le diga que se lo he dicho yo". "Pues tendrá usted
que traerme otro certificado antes de 24 horas, por que sino tendrá que
pagar una multa de 400.000 Ptas, por que estos datos no se corresponden
con los de mi ordenador..."
¡Sacarle otro certificado a Jiménez en menos de 24 horas! Y le digo:
"¿No sería mejor y más fácil que yo le comprara a usted otro ordenador?"
Pero la próxima vez... a mi no me pillan, ¡eh!.... No, no. La próxima
vez, cuando yo esté sentada delante del funcionario, sacaré el termo de
café, mi bandeja con bollo, una exprimidora, dos kilos de naranjas.... y
le diré: "Aquí tiene usted el desayuno, pero de aquí no se mueve". |