Batiburrillo.net Lunes, 12 de mayo de 2008 | 11:34
Páginas vistas desde 1/01/2008: 3041209 | Hoy: 9941
Visitantes totales: 1092522 | Hoy: 4045 | Online: 201
¡De todo un poco!
 

En los olivos

 

  Descargas de Software

Descargas de Software

 

Noticias de Actualidad Noticias de Actualidad
Las últimas noticias
Arte y Poesía Arte y Poesía
Poemas y textos
Disquisiciones Disquisiciones
Ponte al día

 


Autor: Enrique Delgado

Como agradecimiento a quien nos enseña, Enrique nos cuenta sus experiencias y sus pensamientos sobre el difícil proceso del aprendizaje y de la educación.

No nací sabiendo. Y aunque en mi primera célula estuviese contenido todo el conocimiento, lo estaba como potencial. Es viviendo como todo ese potencial de conocimiento va convirtiéndose en actualización, en encarnación de sabiduría. Lo aprendido siempre es, de algún modo, recibido. Pero aprender no es repetir lo que otro me ha enseñado, lo que de otro he recibido, sino verificar en la propia experiencia la enseñanza de otro o de uno mismo. Aprender es prestar el propio cuerpo, las propias células, la propia vida como laboratorio donde las verdades, siempre sucesivas y provisionales, van emergiendo, manifestándose, desvelándose. No sabía, o tal vez simplemente no recordaba, a fin de cuentas es lo mismo, algo que tú me has comunicado. Te lo agradezco por habérmelo entregado y me felicito a mi mismo por haber estado abierto y receptivo y haber acogido y recibido. Tú me has enseñado. Gracias. Yo he aprendido. Me felicito. Mi agradecimiento hacia ti y mi felicitación para conmigo trazan el indecible abrazo de la igualdad. Gracias por lo que aprendiste y has compartido para que yo también sepa. Este agradecimiento me hace mirar lo que me entregas y que ya es mío, también. Pero si lo que hago es mirarte a ti y olvidar que eso ya lo tengo yo, algo que en realidad siempre tuve o estuvo llamado a formar parte de mi mismo, entonces caigo en el error-pecado de la mitificación, de la idolatría. La idolatría es el error de sacar nuestra divinidad, enajenarnos de ella y proyectarla en algo externo después de habernos vaciado, olvidado de ella. El agradecer se degenera y convierte en “a-grandecer”; justamente lo contrario de hacer grande al otro. Cuando agradezco engrandezco al otro porque yo no me menguo en la comparación con él: crezco con él porque ambos somos alimentados por la misma sabiduría. La única diferencia es que él toma primero la cucharada; simplemente comió antes, pero la comida es la misma. En mis adentros siento que todo el que me enseña en la búsqueda del recuerdo de su propia sabiduría y no como gula del ego me dice de alguna manera: “No me encumbres al pedestal del que tanto esfuerzo me está costando bajarme. No quiero verte por encima del hombro, no quiero que me sientas más alto, mejor o diferente de ti. Echémonos el brazo, igualemos nuestros hombros y caminemos juntos”.

 

Activar buscadores por medio de palabras clave

Activar buscadores por medio de 
palabras clavePartimos de la base de que tienes instalado Mozilla Firefox en tu ordenado. Si no lo tienes, ¿a qué esperas? En este navegador de Internet puedes utilizar una funcionalidad que no está activada en otros navegadores. Utilizando una palabra clave ...

 

Kyolo, haz hablar a los muñecos

DisquisicionesBueno, no sé si el título de este artículo es el más adecuado. Tal vez no. He llamado muñecos a todas las personas o personajes que forman parte de una fotografía. ¡No te sientas ofendido! Kyolo permite añadir bocadillos en los que incluir texto, haciendo así hablar a los personajes que están en la foto....

 

Fantasía culinaria

SingularesImágenes en las que se juega con la fantasía. Los protagonistas son objetos y alimentos comunes, corrientes, los que día a día se mueven por la cocina de nuestra casa, se colocan en la mesa, se almacenan en la despensa. El terrorífico bollo de pan contrasta con el ...