Caso 4: Sobre los planes estratégicos
Un muchacho entra en una farmacia y dice al farmacéutico:
- Señor, déme un preservativo. Mi novia me ha
invitado esta noche a cenar en su casa y está que se
derrite por mí, así que esta noche pretendo calmarla.
El boticario le despacha el preservativo y cuando el
joven va a salir, vuelve sobre sus pasos y dice:
- Será mejor que me de usted otro preservativo porque
la hermana de mi novia que es un bombón, me hace unos
cruces de piernas que le veo hasta las entrañas, y como
voy a ir a cenar a su casa...
Toma el segundo preservativo, piensa un momento y...
- Déme uno más porque la madre de mi chica, que está
de muerte la señora, cuando no está mi novia delante me
hace unas insinuaciones que... y como voy a ir a cenar a
su casa esta noche...
Llega la hora de la cena y el muchacho tiene a un lado a
su novia, al otro a la hermana y enfrente la mamá de ambas.
En ese instante llega el padre que se sienta al frente de la
mesa. El muchacho baja la cabeza y empieza a rezar:
- ¡Señor te damos gracias por los alimentos....bzzzz
bzzz bzzz, bendícenos a todos, bzz bzzz bzzz...
Pasa un minuto y el chico sigue rezando:
- ¡Gracias Señor! Bzzzz, bzzz, bzzz...
A los diez minutos de rezos y oraciones la novia le dice:
- No sabía que fueras tan
religioso.
- Ni yo que tu padre era el farmacéutico.
LECCIÓN: No comente los planes estratégicos de la
empresa a desconocidos porque la falta de confidencialidad
le puede destruir su propia organización. |