|
Un maestro explicaba que los
sustantivos tienen género y que se designan como masculino o
femenino:
- La casa es femenina.
- El lápiz es masculino.
Un estudiante preguntó:
- Cómo se debe decir, ¿computadora o
computador?
En lugar de dar una respuesta, el
maestro dividió la clase en dos grupos: varones por un lado
y mujeres por el otro. Les pidió que decidieran si la
computadora o el computador debe ser un nombre masculino o
femenino.
Le pidió a cada grupo que fundamentaran
su decisión con al menos 4 argumentos.
El grupo de los hombres decidió que la
computadora debe ser definitivamente del género femenino (la
computadora) porque:
- Casi nadie entiende su lógica interna.
- El idioma nativo en que ellas se comunican entre sí
es incomprensible para todos los demás.
- Incluso los errores más pequeños se guardan en
memoria de largo plazo para su posible revisión mucho
tiempo después.
- En cuanto usted tenga una, se encontrará gastando al
menos la mitad de su sueldo en accesorios para ella.
El grupo de las mujeres, sin embargo,
concluyó que los computadores deben ser masculinos (el
computador) porque:
- Para hacer algo con ellos, usted tiene que
encenderlos.
- Ellos almacenan muchos datos pero todavía no pueden
pensar por sí mismos.
- Se supone que ayudan a resolver los problemas, pero
la mayor parte del tiempo, ellos son el problema.
- Apenas usted tenga uno, comprenderá enseguida que,
si hubiera esperado un poco más, podría haber conseguido
otro mejor.
Conclusión: ¡son hermafroditas! |