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El trabajo que
presento a continuación está conformado por el prefacio, la
introducción y los tres primeros capítulos del libro
“Propiedades Matemáticas de la Gran Pirámide” que,
actualmente, estoy escribiendo.
Puede resultar un material propicio para el estudio de la
geometría cuadrática, la sección áurea y el número áureo y
hasta las sucesiones recurrentes o las fracciones continuas.
También para el estudio de los cuerpos cuadráticos, aunque
esto ya es para la enseñanza superior.
Así empieza este tratado, escrito por Carlos
Alberto Carcagno, colaborador de Batiburrillo.net
y moderador del foro
Errores comunes y curiosidades del saber colectivo.
Os ofrecemos, a continuación, pequeños retazos de
Introducción a las propiedades matemáticas de la Gran
Pirámide. Al final de la página tenéis un enlace para
ver la obra completa en formato PDF. |
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La matemática es una actividad humana
y, como tal, no puede ser ajena a las virtudes y los
defectos de los seres que la crean. Aunque no utilizan la
palabra, algunos tratan de presentarla como algo “santo”;
quiero decir: limpio y apartado, pues esto significa la
palabra “santo”. Pero esa asepsia que le quieren atribuir es
una imagen irreal. En realidad, no puede estar apartada de
los seres humanos, porque son ellos los que la engendran y
la paren; no es el producto de una revelación divina ni
existe independientemente del hombre . Tampoco puede ser del
todo “limpia”, porque se tiñe inevitablemente de todo lo que
sus creadores creen, sienten y hacen; por acción o por
omisión...
... Una anécdota personal puede ser muy
ilustrativa: En 1968 estaba terminando mi bachillerato,
cuando un docente, a quien respetaba mucho y por el que
tenía una cuota de cariño, me dijo: “El problema con vos es
que sos demasiado científico y poco filósofo”. En 1969,
cuando promediaba el curso de ingreso en la Facultad de
Ciencias Exactas de la UBA, dos ayudantes de cátedra (que, a
la sazón, discutían una cuestión de filosofía de la ciencia
conmigo) me dijeron: “El problema con vos es que sos
demasiado filósofo y poco científico”. ¡No es posible
cambiar tanto en tan poco tiempo!...
... La mezcla de religión, ocultismo,
arqueología y matemáticas le parecerá entretenida a unos,
apasionante a otros e inapropiada o detestable a otros
tantos. Yo no inventé nada. Ya los sabios de la India
combinaban en sus libros sexo, religión y matemáticas. Mi
trabajo sale de acuerdo a mi personalidad y, quizás, este
condimento extra-matemático despierte curiosidad en algunos
o provoque una asociación de ideas que sirva de motor para
abrir la mente de otras personas a mundos que, hasta hoy, no
habían advertido. Si es así, es bueno; si entretiene,
también...
... La mayor dificultad que se presenta
con un trabajo acerca de las propiedades matemáticas de un
monumento es que muchas de ellas tienen origen
extra-matemático, haciendo que la verificación de la mayoría
caiga fuera de la materia. Así, por ejemplo, se dice que la
prolongación de las diagonales de la base de la Gran
Pirámide abarca exactamente el Delta del Nilo y que el eje
meridiano lo corta en dos partes iguales. Para poder saber
si esto es cierto, hay que tener conocimientos de geógrafo y
de geólogo, cartas detalladas del Delta del Nilo (según era
en la época de construcción) y datos geodésicos minuciosos
de la ubicación del monumento; cosa imposible para mí.
También se ha dicho que las tres pirámides de Gizeh están
ubicadas según la disposición de las tres estrellas del
cinturón de Orión, tal como se veían hace algo más de una
decena de milenios atrás, y que otras construcciones
realizadas en el resto del territorio del imperio
completaban el dibujo de la citada constelación. Nuevamente,
no soy astrónomo, no sé leer cartas astronómicas, no puedo
calcular las posiciones celestes de los astros, etc...
Enlace: Podéis leer el tratado
completo o descargarlo a vuestro ordenador para leerlo
offline, pulsando sobre
Introducción a las propiedades matemáticas de la Gran
Pirámide. |