por Carlos Alberto Carcagno » 16-08-2007 17:07
Hola:
El estudio o la respuesta a esta cuestión depende mucho de si uno cree en la existencia de Dios, luego cómo lo concibe (teísta, panteísta, Dios fuerza no creador, Dios Creador y Padre, Dios vecino (Hinduísmo)), o si se es ateo, agnóstico, si crees que Dios fue un visitante extraterrestre...
Pongamos un ejemplo: Si yo creo en un Dios Padre y Creador, que es amoroso y justo y se preocupa por el bienestar de sus creaciones. Si creo, además, que inspiró a unos cuarenta secretarios a escribir un texto en el que se explica su voluntad y propositos y la situación que arruinó su Creación y cómo Él proveerá para que se corrija todo el mal en el futuro, es razonable esperar que los principios de un tal Dios sabio y justo sean inmutables y no pasen "de moda" ni dejen de tener validez, aunque los hombres cambien. (Según esta postura el gobierno del hombre por sí mismo y su sociedad basada en "su gusto" -el hacer lo que le parece bueno a sus ojos- es parte de lo que causa mal e injusticia en su creación)
Además, un Dios Creador tiene derecho a decirle a sus creaciones para qué están y qué se espera de ellos y ser, en definitiva, juez, tutor y maestro.
Desde esa postura, la niña violada no tiene por qué matar a su hijo inocente ni cargar con él si no lo quiere, porque vería en él a su violador. Hay mucha gente buscando hijos para adoptar y darle amor sin importar su origen. Con darlo se evitaría el horror de matar a un inocente y cargar toda la vida con esa culpa; al menos que psicológicamente la muerte de su hijo sea una manera de matar a su violador. De cuaslquier manera, matar a un ser humano le cambia la vida a cualquiera, hasta en una guerra, frente a un enemigo armado. La primera muerte provocada por uno mismo es un escalón muy alto para subir y no se olvida nunca, aunque, después, los escalones sean más bajos y el acto se vuelva costumbre.
Si existe un Dios vivo y verdadero, éste debe ser único. Seguramente tendrá un protocolo (una forma de relación adecuada, tal como se da con reyes y presidentes) y una única descripción verdadera. Debe, entonces existir una única religión verdadera y de tal Dios, que lo describa tal cual es y lo busque y adore de la manera correcta. Esto no significa que se pueda justificar la intolerancia hacia otras posturas, y menos la violencia o la falta de respeto.
Por ejemplo, se ha dicho aquí que el divorcio no existe en la Biblia. Esto no es cierto. Jesús dijo que no deberían divorciarse -a menos por motivo de fornicación-. Según la Biblia y el mismo Jesús, un matrimonio se puede separar si uno de los cónyuges comete adulterio o fornicación y el que decide es el ofendido. Se separa o perdona, es su opción. Pero no puede volver a casarse.
Lo mismo con el celibato. Pedro tenía esposa. Pablo dijo que es preferible mantenerse soltero si se dedica la vida a Dios, como lo hizo él, porque el hombre o la mujer casados tienen que agradar tanto a Dios como a su cónyuge y están divididos. Tienen un doble problema, una doble responsabilidad de cumplir con ambos. Pero también escribió que el que no tuviera el don de la castidad debía casarse, para no estar ardiendo de pasión y caer en comportamientos no propios. Lo del sacerdocio de la mujer no es discriminación, pero es un tema muy profundo y que no cabe en este lugar. (Siempre desde un punto de vista bíblico)
También, desde este punto de vista, ética y religión no son sinónimas. Hay una ética médica, otra para letrados y hasta para los miembros de un club determinado. La ética cambia con los tiempos y las circunstancias. La moral, en cambio, es universal, atemporal e invariante. Siempre será malo matar en cualquier tiempo y circunstancia, con el atenuante de la defensa de la propia vida o la de su familia. Pero el homicidio en defensa propia se admite moralmente como último y único recurso posible; no vale matar como venganza ni habiendo eliminado la amenaza (Si le quito el arma y le quiebro un brazo, dejándolo fuera de combate, no es propio seguir agrediendo y matar).
Es un tema difícil de discutir y en el que llegar a conclusiones de concenso, debido a las grandes diferencias entre los seres humanos y a las miles de posturas que pueden adoptarse. No es lo mismo que discutir acerca de la estructura que servirá de sostén a un puente; en ese tipo de cuestiones las variantes son mínimas y es posible arribar a una solución que conforme a todos.
No obstante, aunque no nos pongamos de acuerdo, siempre es un buen ejercicio de civilidad, de intelectualidad, de tolerancia y de atención discutir con otros pacíficamente y con respeto.
En este marco, mis saludos a todos.