Para que un niño sea fumador pasivo tiene que ser al menos fumador su padre o su madre. La probabilidad de que el niño lo sea, à savoir 0,40, sería igual a la suma de que lo sean el padre y la madre menos que lo sean ambos. Es decir:
x + x – x^2 = 0,40
De donde deducimos que x = 0,225. Por tanto, son fumadores el 22,5 % de los adultos.
Méli-mélo – Un peu de tout…



