
Sostenerse en el aire sin sujeción es materialmente imposible. Bailar en el aire es harto complicado, hay que controlar los tiempos y el espacio, adaptar el cuerpo a la fuerza gravitatoria para no descender en una caída sin fin. Lanzarse desde un avión, a unos cuantos cientos de metros del suelo, requiere, además de valentía, dominio, capacidad de control en los movimientos.

El vídeo nos muestra a un grupo de paracaidistas bailando en el aire, moviéndose al son de la música, marcando los tiempos de caída y señalando el itinerario. Sólo algunos privilegiados, con mucho entrenamiento y esfuerzo, son capaces de conseguir lo que estos consiguen.
Méli-mélo – Un peu de tout… 




