
No, no trato de emular el título del conocido soneto de Francisco de Quevedo, Érase un hombre a una nariz pegado, no es esa mi pretensión. El título se me ocurrió después de examinar detalladamente el vídeo que os ofrecemos. Llegué a esa conclusión al comprobar que la bicicleta forma parte del cuerpo del hombre. Si no fuese así, sería imposible manejar la máquina con la habilidad y soltura con que lo hace. ¿No lo crees tú?

Méli-mélo – Un peu de tout… 




