Y aún sigue habiendo personas que reniegan de las redes sociales. Estamos de acuerdo que hay que ser cautos en su utilización. De la misma forma que no abrimos la puerta de nuestra casa a todos los curiosos, debemos cuidarnos de proteger nuestra intimidad, pero está claro que no podemos negarnos a utilizar Facebook y similares. Esto es lo que ha pensado una jurista inglesa a la hora de enviar una citación judicial a una fuente que no fue capaz de localizar por las vías habituales.

Se necesita la colaboración de un testigo en un caso de fraude pero, al desconocerse su residencia, ha sido imposible enviarle la citación. La abogada Hilary Thorpe, ni corta ni perezosa, ha decidido recurrir a la red social por excelencia y, dicho y hecho, basándose en un caso registrado en Australia, intentó contactar con el testigo después de consultar y pedir la aprobación por parte de la Corte del Condado de Hastings, en East Sussex, Reino Unido.
Hilary Thorpe ha escrito una nota de agradecimiento a las autoridades judiciales y comentado la disposición de los tribunales a la hora de utilizar las nuevas tecnologías.
Visto in The Telegraph
Hodgepodge – Un po 'di tutto…





