
Estás en tu casa o en la de un amigo y se declara un incendio en el piso de abajo. Te enteras porque se produjo una explosión. Rápidamente te acercas a la puerta de la casa para huir por las escaleras, pero las llamas te obligan a volver hacia atrás. Entras raudo en el piso, sin saber que hacer. Te asomas a la ventana y ves que una ruda escalera jalona la fachada desde el tejado hasta abajo. Es, o parece ser, una escalera de incendios, insegura por su aspecto, pero válida para una emergencia. No lo dudas, sales por la ventana y … Al cabo de unos instantes te encuentras en la calle, respirando tranquilo.

¿Te has fijado en la foto? La escalera es similar a la que colgaba de la fachada de aquel incendio, para eso fue colocada. Pero los años transcurren y las cosas cambian. El edificio primitivo ha experimentado cambios en su aspecto, se han añadido pegotes de dudosa legalidad y, los artífices de la obra, han hecho lo que ves. Así son algunos, los que construyen sin previsión y los que, teniendo la obligación de hacerlo, no vigilan las construcciones. ¿Para qué han dejado la escalera primitiva? ¡Para llorar!
Fuente de la imagen: Daily Picks and Flicks
Hodgepodge – Un po 'di tutto… 




