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Jugando con la muerte

Jugando con la muerte

El Basuco es, según muchos expertos, la droga con más alta mortalidad que existe. Puede acabar con la vida de una persona en menos de dos años. El Basuco es el residuo que queda después de extraer la cocaína base. No es soluble en agua, no se puede esnifar ni inyectar, sólo se puede consumir fumándolo en forma de cigarrillo o en pipa. Es una droga enormemente adictiva. Se consume en los barrios marginales de muchas ciudades, por parte de jóvenes de pocos recursos, que se inician en el consumo de drogas, y también por otros, no tan jóvenes, que se encuentran próximos a la degradación total. Su precio es muy bajo comparado con otros productos.

Su efecto estimulante produce una agradable sensación de placer, estimulando el sistema nervioso central y dejando a su consumidor en un estado de placidez momentánea que le invita a seguir consumiendo.

Sus efectos son altamente nocivos, afectando a los pulmones y ocasionando problemas cardio-vasculares y cerebro-vasculares. Se destruye el tejido cerebral de manera irreversible. Se pierde la memoria. Se inflaman las encías y se caen los dientes. Los que se inician en su consumo se convierten en novios de la muerte, ya que es el fin al que abocan su destino.

Cada papeleta de Basuco contiene 0,5 g de cocaína, por lo que se necesitan consumir unas cuantas papeletas para sentir el estímulo de la droga, lo que hace que los daños en el organismo aumenten en grado sumo. Es muy poca la droga contenida y muchos los productos destructivos: hidróxido de sodio, residuos de hidrocarburos, cemento blanco, arsénico, ácido sulfúrico, sosa caustica, herbicidas y muchos más.

Su consumo se inició en el año 2001 en barrios en los que anidaba la miseria, en Argentina. Los traficantes de drogas llevaron el Basuco, ya que los residentes de estas zonas no disponían de dinero para pagar otros productos, como la marihuana o la cocaína. Su consumo se extendió a muchos países sudamericanos y no hace mucho llegó a España. Hace siete años los Mossos d’Esquadra desmantelaron un laboratorio de Basuco en el Raval de Barcelona.

Un gramo de esta droga cuesta alrededor de diez euros. Con ese gramo se pueden preparar cinco dosis, aunque un toxicómano puede consumir entre 20 y 25 dosis diarias. No sólo es El ladrón de cerebros (El Periódico), los que la consumen están jugando con la muerte.

Información obtenida de Wikipedia | Anael | El Correo Digital | Cadena Ser

Acerca de fabriciano

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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