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15 oct 2007
La temperatura media de la Tierra se ha elevado ligeramente en los últimos años. Los científicos lo achacan, entre otras causas menores, al efecto invernadero. La excesiva emisión a la atmósfera de dióxido de carbono, producido en combustiones incontroladas, hace que surja una capa reflectante del flujo nocturno de calor desde la superficie terrestre hacia el exterior. Esta capa, en suma, impide que el descenso de temperatura que se debe producir por las noches alcance las cotas consideradas, hasta hace poco, normales. |
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La elevación de temperatura de la Tierra provocará, si continúa en la misma proporción, el deshielo en el Ártico y la consiguiente elevación del nivel de los mares. Algunos especialistas y también, por que no decirlo, algunos agoreros, advierten de los peligros que las combustiones sin control y otras acciones contaminantes pueden traer consigo. Argumentan que las catástrofes que actualmente sacuden la Tierra se deben al cambio climático.
Siempre hubo inundaciones, huracanes, tifones, terremotos... La costa levantina española, por citar un caso, lleva sufriendo las consecuencias de las lluvias torrenciales que lo arrasan todo desde tiempos inmemoriales. Los movimientos sísmicos o las erupciones volcánicas son parte intrínseca de la Naturaleza.
El hombre es el actor más importante en el cotidiano discurrir del comportamiento terrestre. Él cambia los cauces de los ríos o construye sobre las rieras frenando el discurrir de las aguas cuando éstas buscan una salida, generando enormes catástrofes. Él provoca incendios forestales que asolan los campos y destruyen la vida. Él produce reacciones químicas en fábricas, automóviles y hogares que llenan el aire de productos contaminantes.
Estoy de acuerdo en que todos debemos concienciarnos. En que debemos luchar por conseguir una atmósfera limpia, unas aguas saludables y una tierra productiva. Todos estamos implicados en la lucha, pero abogo por que los responsables de las campañas de prevención y los medios que las difunden no sean alarmistas. Debemos educar, recordar que la Naturaleza es un ser vivo como cualquiera de nosotros, y como tal amarla y respetarla.
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