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El ordenador está ideado para suplir la capacidad discursiva del hombre. Cualquier persona que se siente delante del equipo será identificada a través de un sistema que examina la pupila de cualquiera de los ojos. Las personas que no puedan o no quieran abrir sus ojos, deberán ponerse de espaldas para que el equipo ejecute un programa estándar, no personalizado.
Después del examen de la pupila, el sistema utilizará el nervio óptico para llegar al cerebro y analizar los datos acumulados en la zona de la memoria. A partir de ahí el ordenador estará listo para elaborar pensamientos. Será capaz de generar hipótesis, construir teoremas, o fabricar complejos procesos que llevan a conclusiones englobadas en el campo de la Física, la Matemática, la Informática y hasta la Robótica. El usuario no tendrá que hacer nada. Los pensamientos elaborados por la máquina pasrán a ser de él, aunque aún no se ha solventado una pequeña o gran dificultad, según como se mire, la posibilidad de que los razonamientos y conclusiones elaboradas por el ordenador se graben en la memoria de la persona.

En una próxima fase, el equipo, que sigue investigando y trabajando en el perfeccionamiento del ordenador pensante, tratará de que la grabación sea posible. De que los pensamientos elaborados por la máquina pasen a ser parte del individuo que prestó su pupila para el experimento.
Se espera que el ordenador, a pesar de la limitación que apuntamos, será un éxito. Abrirá un importante campo de actividad a una gran cantidad de personas. Serán muchas las que descubran que el pensar también es posible.
ACLARACIÓN IMPORTANTE: Todo lo anterior es mentira, pura ficción, lo que no significa que no pudiese ser verdad, ahora o en el futuro.
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