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La Muerte de Internet
IBLNEWS
(http://iblnews.com)
Hasta hace unos días ELPAIS.ES ofrecía de forma
gratuita, en su portal, una de las más confiables fuentes de información de la
Internet en español. Sin embargo, hoy se ha unido a la tendencia del "cobro
por contenidos", a fin de lograr redituar en algo el costo de mantención del
website que no es posible de ser satisfecho sólo por el avisaje. La publicidad
en Internet, que incluso en Europa no supera el 2% de la torta publicitaria,
era hasta hace unos años la vía de subsistencia para las grandes empresas con
grandes sitios, y para el "emprendedor" que en el boom de las ".com" instalaba
su portal mediático. Por Francisco Canaza
Fuera de este mundo se encuentra el pequeño "webmaster", el
diseñador amateur o semi profesional que mantiene una serie de
páginas web, un pequeño sitio con información que refleja el
interés de aquel o a lo más de un grupo reducido. Son las
páginas monotemáticas, con muchas veces información importante,
pero dispersa, o los "weblogs" que ultimamente han incursionado
en el hiperespacio. Y, claro, las páginas de los "fans" y de los
"geeks", los entusiastas y motivados conocedores de temas
específicos, mayormente tecnológicos.
Sin embargo, cuando en 1997 se dio el "boom" de Internet, las
cosas no eran así: era la época del "todo gratis". Desde correo
electrónico, espacio para almacenar un website, y por sobre todo
el "contenido". Internet se volvió entonces aquella esperanza de
información al alcance de todos, en el que uno podía enterarse,
sin salir de casa, de lo que sucedía en Bangladesh con la misma
velocidad (o incluso más rápido) con que uno se informaría de lo
que pasa en el país de residencia.
La utopía no duró mucho: Nació de la gran inversión que se dio
de forma casi descontrolada en la "mina de oro del ciberespacio"
y en la que el beneficiario era el internauta promedio, aquel
que era alentado a visitar, una y otra vez, sitios ya
emblemáticos como Yahoo!.
Ahora, el espectro de aquella Internet aún recorre la red. Las
épocas del "todo gratis" se acabaron y la resignación tanto del
internauta como del empresario se manifiesta en la ausencia de
ofertas y en la inversión en la web, que disminuye. El
crecimiento errático de Internet, que de ser una red académica y
seria pasó a ser un escaparate inmenso, se detuvo una vez que
los inversionistas se dieron cuenta que el "retorno" o la
ganancia no era ni remotamente cercana a los estimados más
bajos.
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