|
La nanotecnología ha dado un
significativo paso en sus aplicaciones médicas después de
que un equipo nipo-norteamericano desarrollara nanotubos de
platino, 100 veces más delgados que el cabello humano, que
pueden introducirse en las venas y permitir a los médicos
intervenir en el cerebro de una persona. Estos nanocaptores
permitirán asimismo un mayor conocimiento de las
interacciones entre neuronas, así como abrirán el camino a
nuevas terapias para el tratamiento de enfermedades
neurológicas y tumores cerebrales. La nanotecnología promete
mejorar asimismo la detección precoz del cáncer y el
suministro de medicamentos desde dentro del organismo. A más
largo plazo, nanomáquinas pueden recorrer nuestro cuerpo
limpiando las arterias, regulando los niveles de azúcar,
colesterol u hormonas o apoyando al sistema inmunológico.
Incluso podría llegar a conseguir la inmortalidad si, como
prevén algunos expertos, se descubren nanodispositivos que
puedan modificar la estructura genética y celular del ser
humano. |
|
Un equipo de investigadores japoneses y
norteamericanos ha desarrollado una técnica que consiste en
introducir
nanopartículas en los vasos sanguíneos con la finalidad
de permitir a los médicos intervenir directamente en
diferentes células del cerebro y realizar tratamientos
inéditos para enfermedades neurológicas como el Parkinson,
informa al respecto la National Science Foundation en un
comunicado. El trabajo donde se relata esta
investigación está publicado en The
Journal of Nanoparticle Research.
La técnica desarrollada por este equipo
consiste en introducir en la sangre nanotubos (redes de
átomos de carbono dispuestos de forma tubular) de platino
que son 100 veces más delgados que un cabello humano. Estos
nanotubos pueden viajar por los vasos sanguíneos más
pequeños del cuerpo hasta llegar a cualquier parte del
cerebro sin por ello afectar al flujo normal de la sangre o
a los intercambios gaseosos.
Aunque desde hace tiempo se emplean las arterias para
introducir catéteres (sondas), en la actualidad se pretende
utilizar un paquete de nanotubos para intervenir en el
cerebro. Cada uno de estos nanotubos se utilizaría para
medir la actividad eléctrica de una célula nerviosa, lo que
permitirá un conocimiento mucho más exhaustivo del
funcionamiento del cerebro que el proporcionado por otras
tecnologías, como la tomografía
por emisión de positrones o la resonancia
magnética nuclear.
La primera aplicación de los nanocaptores desarrollados por
este equipo nipo-norteamericano será la de comprender mejor
las interacciones entre neuronas, así como abrir el camino a
nuevas formas de conocimiento del cerebro que permitan en el
futuro terapias mucho más eficaces para el tratamiento de
enfermedades neurológicas y tumores cerebrales.
La tecnología es totalmente indolora y no invasiva, pero
necesita perfeccionarse todavía para convertirse en una
herramienta terapéutica, ya que será necesario aumentar la
precisión en el manejo de estos nanotubos en la sangre
cuando llegan al sistema vascular del cerebro.
Los artífices de esta proeza consideran que los nanotubos de
platino podrían ser sustituidos por nanopolímeros
conductores, susceptibles de ser guiados por campos
eléctricos a través del sistema circulatorio cerebral. Estos
nanopolimeros son todavía 20 o 30 veces más pequeños que los
de platino y, además, son biodegradables.
Nanotecnología y cáncer
No es la primera vez que la nanotecnología encuentra
aplicaciones médicas, ni que los nano polímeros resuelven
problemas de salud. Un equipo de investigadores de la
Universidad de Tokyo anunció a finales de agosto haber
creado una nanoestructura autoensamblable que se dirige a
células humanas cancerígenas y emite moléculas de
medicamentos en respuesta a los cambios biológicos que
provocan muchos tipos de cáncer. El trabajo ha sido
difundido en la revista especializada
Molecular BioSystems.
El polímero desarrollado por este equipo se autoensambla en
nanopartículas sensibles que, una vez recogidas por las
células cancerígenas, desprenden el medicamento cuando
detectan el momento más oportuno, por lo que estas
nanopartículas consiguen niveles de medicación intercelular
más altos que los obtenidos por tratamientos convencionales.
Por otro lado, el pasado junio, la revista
Cancer Research informaba a su vez del uso de
nanopartículas para combatir las células cancerígenas.
Asimismo, el pasado enero
Technology Review explicaba que la nanotecnología
permitirá dentro de muy poco detectar el cáncer mucho antes
de lo que lo consiguen los actuales sistemas de observación
médica.
Señalaba al respecto que nanocables de silicona, cada uno
fabricado para detectar una proteína específica relacionada
con el cáncer, podría detectar los cambios más sutiles en la
química corporal del ser humano cuando aparece un cáncer,
permitiendo así la detección de la enfermedad mucho tiempo
antes de lo que lo consiguen las actuales técnicas de
observación. Estos nanosensores podrían buscar cientos, o
incluso miles, de biomoléculas diferentes en una única gota
de sangre.
Expectativas a más largo plazo
Por último,
NanoMarkets publicó en febrero pasado dos estudios sobre
el papel de la nanotecnología en el sector farmacéutico,
concretamente en la creación de nuevos tratamientos y en los
sistemas de administración de medicamentos.
El primer estudio analiza el impacto que varias nuevas
nanotecnologías tendrán sobre el proceso de descubrimientos
de nuevas medicinas. Las tecnologías tratadas en este
estudio incluyen microscopios de fuerza atómica,
microscopios ópticos de campo cercano (Near-field Scanning),
resonancia de plasmones superficiales, epectrometria con
nanotecnología, nano litografía "Dip-pen", nano arrays,
puntos quantum.
El segundo trabajo estudia seis tipos de sistemas de
administración de medicinas sobre los que se prevé que la
nanotecnología tenga un gran impacto. Los seis sistemas
analizados por este segundo estudio son los siguientes:
sistemas inyectables, sistemas de implantación, sistemas por
vía oral, sistemas topicales, sistemas transdermales y
eliminación de toxinas.
En ambos estudios se pone de manifiesto que la
nanotecnología aportará grandes mejoras a todos los sistemas
de administración de medicamentos, incluyendo sistemas con
menos efectos tóxicos para los pacientes, desarrollo de
sistemas menos costosos que los actuales, mayor
disponibilidad y mayor durabilidad de medicamentos a nivel
mundial.
En este sentido se prevé que los sistemas de administración
de medicinas desarrollados con la nanotecnología aporten
grandes mejoras en el tratamiento de enfermedades,
principalmente en lo que se refiere al cáncer, la diabetes y
neurológicas.
Más ampliamente, las aplicaciones de la nanotecnología se
considera que cambiarán la medicina, las intervenciones
quirúrgicas y los sistemas de prevención de las
enfermedades. Incluso podría llegar a conseguir la
inmortalidad si, como prevén algunos expertos, se descubren
nanodispositivos que puedan modificar la estructura genética
y celular del ser humano.
Más plausible se considera el desarrollo de diversas
nanomáquinas que recorran nuestro cuerpo limpiando las
arterias, regulando los niveles de azúcar, colesterol u
hormonas o apoyando al sistema inmune.
Fuente:
Tendencias Científicas
Autora: Eduardo Martínez |