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Se llama María Helena. Puedes comunicar
con ella a través de la dirección
mhelenaf@hotmail.com. Nos envió lo que
viene a continuación. Es su opinión.
¿Qué pasa en Polusa?(Policlínico lucense)
Estando un familiar ingresado en POLUSA, me ofrecí a acompañarla,
turnándonos los familiares como pudimos o como mejor nos pareció. El
caso es que cuando me correspondió ir a mí, la persona a la que yo
relevaba me dio las oportunas instrucciones:
* Procura que coma.
* Que se levante por la mañana y por la tarde, al menos una hora.
* Ah! y no olvides darle estas medicinas. Están en el cajón y aquí
tienes anotado a que hora es cada una y la cantidad. Me asombré de que
estuviesen allí los medicamentos y mi asombro fue mayor cuando me
dijeron que tuvieron que llevar de casa los medicamentos que esa persona
tomaba con anterioridad al ingreso. Pero eso no fue lo único que
ocurrió. En tres días no le cambiaron la cama, ni tan siquiera se la
hicieron, fue el familiar de turno el que se encargó de hacerla. No es
la primera vez que estuve en POLUSA, estuve ingresada y como acompañante
en varias ocasiones y nunca vi cosa semejante. Por la mañana ponen una
toalla de lavabo ¿Como se asea una persona en esas condiciones? Pedí una
toalla para duchar a la persona ingresada y no me la podían dar hasta el
próximo turno.¿Que hubiese ocurrido si en vez de ser para el aseo
rutinario hubiese sido por un vómito? La persona enferma hubiese estado
en condiciones lamentables hasta...el próximo turno. Se les pide una
comida blanda puesto que "la persona enferma tiene problemas con la
dentadura" y le llevan dieta blanda como si estuviese recién operada:
carne cocida, pescado cocido, jamón cocido...y vuelta a empezar. Esa
persona estaba enferma no operada, los macarrones son blandos, el arroz
también. Tengo mucho más que decir, pero voy a contenerme. Sólo quiero
saber que ha pasado en POLUSA y a que se debe este despropósito en un
centro que para mí fue el mejor de los centros privados de Lugo. Quiero
hacer constar el agradecimiento de la persona enferma y de su familia,
incluida yo misma, a los médicos que trataron a esta persona enferma. Y
también un recuerdo afectuoso para los celadores que tan amables y
atentos estuvieron. Confío en que alguien lea esto y que, como Lugo es
tan pequeño, llegue a oídos de quien debe llegar y pronto se solucionen
estos despropósitos.
 
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