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OPINIONES EL ABANDONO DE LOS VIEJOS Aunque la palabra viejo tiene un sentido despectivo, alcanza su verdadero significado cuando observamos el trato que muchos ancianos reciben en algunos hospitales del Insalud al sufrir achaques propios de la edad. La atención, por parte de médicos y enfermeras, llega al extremo de dejar que algunas personas se mueran sumidas en el dolor. No tiene sentido (es un caso real) que una mujer de 86 años, que fue sometida a una operación de cadera, se vea inmersa en un episodio que no tiene parangón ni con países del tercer mundo. Regresó a su residencia al considerarse que estaba recuperada. A los pocos días volvió a ser internada debido a que, según los informes médicos, se le había movido (o desprendido) la prótesis. Y aquí comenzó un suplicio para ella, en donde el dolor se convirtió en su compañero. Después de una breve estancia se la envió, aparentemente recuperada pero sin ninguna posibilidad de volver a andar, a un hospital, con salas de geriatría, también del Insalud. Al cabo de unos días, debido a una infección, según diagnóstico de los médicos del centro geriátrico (no confirmado por los del hospital general), provocado por la prótesis, se la volvió a trasladar en una ambulancia al centro en que fue operada. Allí estuvo, semiabandonada en los servicios de urgencias durante varias horas, sin suero ni alimentación asistida, sufriendo, en muchos momentos (cuando estaba consciente), fuertes dolores. Los médicos, después de una serie de estudios y teniendo en cuenta la edad de la enferma, decidieron llevarla a una habitación y esperar... Tiene cuidadores, pagados por la familia, que la velan día y noche. Cuando se queja, por el dolor que la corroe, hay que esperar, a veces más de una hora, a que la enfermera de turno le aplique el analgésico que produce el alivio. Todos esperan a que se muera. (¡La muerte se toma su tiempo...!). ¿Se puede, al menos, evitar que sufra?
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