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A veces me figuro que estoy enamorado
A veces me figuro que estoy enamorado, y es dulce, y es extraño, aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo.
Las canciones de moda me parecen bonitas, y me siento tan solo que por las noches bebo más que de costumbre.
Me ha enamorado Adela, me ha enamorado Marta, y, alternativamente, Susanita y Carmen, y, alternativamente, soy feliz y lloro.
No soy muy inteligente, como se comprende, pero me complace saberme uno de tantos y en ser vulgarcillo hallo cierto descanso. _____________________________________________
En plenitud
Después de aquella ventura Gozada, y no por suerte Ni error —mi sino es quererte, Ventura, como madura Realidad que me satura Si de veras soy— después De la ráfaga en la mies Que ondeó, que se rindió, Nunca el alma dice: no. ¿Qué es ventura? Lo que es. _____________________________________________
Las doce en el reloj
Dije: Todo ya pleno. Un álamo vibró. Las hojas plateadas Sonaron con amor. Los verdes eran grises, El amor era sol. Entonces, mediodía, Un pájaro sumió Su cantar en el viento Con tal adoración Que se sintió cantada Bajo el viento la flor Crecida entre las mieses, Más altas. Era yo, Centro en aquel instante De tanto alrededor, Quien lo veía todo Completo para un dios. Dije: Todo, completo. ¡Las doce en el reloj! _____________________________________________
Primavera delgada
Cuando el espacio, sin perfil, resume Con una nube Su vasta indecisión a la deriva... ¿Dónde la orilla? Mientras el río con el rumbo en curva Se perpetúa Buscando sesgo a sesgo, dibujante, Su desenlace, Mientras el agua, duramente verde, Niega sus peces Bajo el profundo equívoco reflejo De un aire trémulo... Cuando conduce la mañana, lentas, Sus alamedas Gracias a las estrellas vibradoras Entre las frondas, A favor del avance sinuoso Que pone en coro La ondulación suavísima del cielo Sobre su viento Con el curso tan ágil de las pompas, Que agudas bogan... ¡Primavera delgada entre los remos De los barqueros! _____________________________________________
Cima de la delicia
¡Cima de la delicia! Todo en el aire es pájaro. Se cierne lo inmediato Resuelto en lejanía.
¡Hueste de esbeltas fuerzas! ¡Qué alacridad de mozo En el espacio airoso, Henchido de presencia!
El mundo tiene cándida Profundidad de espejo. Las más claras distancias Sueñan lo verdadero.
¡Dulzura de los años Irreparables! ¡Bodas Tardías con la historia Que desamé a diario!
Más, todavía más. Hacia el sol, en volandas La plenitud se escapa. ¡Ya sólo sé cantar!
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