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25 feb 2008
Poeta, filólogo, ensayista y crítico, doctor en Filosofía y Letras, nacido en Asturias. Es miembro de la Real Academia de la Lengua desde 1980. Su poesía está cimentada sobre el simbolismo. Su obra, cada vez más cuidada, es una muestra de su carácter de crítico literario. ¡Disfrutad con una pequeña muestra de sus poemas! |
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El amor
Íbamos de camino. Mi cariño en sus brisas te oreaba. Tu cabello llevado entre los céfiros era también como brisa del alma.
Eras también como brisa en la brisa. ¡Qué claridad rumorosa mis ansias! ¡Oh transparencia vital que encendía toda mi vida cual fuego en luz blanca!
De mi alma entonces salía silvestre el aire fresco de la madrugada. Allá dentro, por dentro, ¡qué pura la caricia amorosa del alba!
¡Qué delicadas nubes se encendían y qué irisadas aguas! El mundo era el sonido y en mi interior sonaba. _____________________________________________
Salmo desesperado
Como el león llama a su hembra, y cálido al aire da su ardiente dentellada, yo te llamo, Señor. Ven a mis dientes como una dura fruta amarga. Mírame aquí sin paz y sin consuelo. Ven a mi boca seca y apagada. He devorado el árbol de la tierra con estos labios que te aman.
Venga tu boca como luz hambrienta, como una sima donde un sol estalla. Venga tu boca de dureza y dientes contra esta boca que me abrasa.
Tengo amargura, brillo como fiera de amor espesa y de desesperanza. Soy animal sin luz y sin camino y voy llamándola y buscándola.
Voy oliendo las piedras y las hierbas, voy oliendo los troncos y las ramas. Voy ebrio, mi Señor, buscando el agrio olor que dejas donde pasas.
Dime la cueva donde te alojaste, donde tu olor silvestre allí dejaras. Queriendo olerte, Dios, desesperado voy por los valles y montañas. _____________________________________________
Salvación en la palabra (El poema) A Jorge Guillén
1
Dejad que la palabra haga su presa lóbrega, se encarnice en la horrenda miseria primaveral, hoce del destino, cual negra teología corrupta. Súbitas, algunas formas mortales, dentro del soplo de aire permanente e invicto. La palabra del hombre, honradamente pronunciada, es hermosa, aunque oscura, es clara, aunque aprisione el terror venidero. Hagamos entre todos la palabra grácil y fugitiva que salve el desconsuelo. ... Como burbuja leve la palabra se alza en la noche, y permanece cual una estrella fija entre las sombras
2
Y así fue la palabra ligero soplo de aire detenido en el viento, en el espanto, entre la movediza realidad y el río de las sombras. Ahí está detenida la palabra vivaz, salvado este momento único entre las dos historias. ... De pronto el caminar fue duradero y el hombre inmortal fue, y las bocas que juntas estuvieron juntas están por siempre. Y el árbol se detuvo en su verdor extraño, y la queja ardió en una zarza misteriosa.
3
Allí estamos nosotros. Allí dentro del hálito. Tú que me lees estás allí con un libro en la mano. Y yo también estoy. Tú de niño, cual hombre, como anciano, estás allí. Tu corazón está con su amargura, ennoblecido y muerto. Y vivo estás. Y hermoso estás. Y lúcido.
4
Todo se mueve alrededor de ti. Cruje el armario de nogal, salpica el surtidor del jardín. Un niño corre tras una mariposa. Adolescente, das tu primer beso a una muchacha que huye. Y huyendo así, huye nada, quieto en el soplo tenue.
5
Y así fue la palabra entre los hombres silenciosa, en el ruido miserable y la pena, arca donde está el viento detenido y suelto, acorde suspendido y desatado, leve son que se escucha como más que silencio, en el reposo de la luz, de la sombra.
Así fue la palabra, así fue y así sea donde el hombre respira, porque respire el hombre. _____________________________________________
Eres feliz
Eres feliz. Saber no quieras lo que brilla en los ojos humanos. Sonríe tú como mañana fresca, como tarde colmada en su ocaso.
Porque eres eso, sí: la tarde pura en que a veces yo mojo mis manos, en que a veces yo hundo mi rostro. ¡La tarde pura en su placer dorado!
La savia dulce de la primavera, toda la luz de la tarde en un cántico, sube entonces feliz y presurosa desde tu corazón hasta mis labios.
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