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09 mar 2008
Poeta mexicano nacido en el año 1948. Es un estudioso de la gramática española. Podemos considerarlo como un autodidacta. Nos cuenta en su sitio web Humberto Garza, hablando sobre Poesía: “Poeta que aspira y no se inspira; expira. La inspiración en el artista es el combustible divino capaz de proyectarlo a un plano de creatividad superior. Quien escribe bajo inspiración, logra plasmar bellas imágenes, frases fuertes y profundas, calificadas para subyugar la mentalidad y el corazón humano. Un Poeta Mayor tiene habilidad para lograrlo debido a la diversidad y a la facilidad con que muestra en forma simple y llana la más absoluta complejidad.” |
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Quiero partir
La noche llega a mí con su embeleso y es imposible cobijar tus manos con el calor de fértiles veranos o la ternura de mi ardiente beso.
Mis afiebrados sueños al proceso de dar afecto a tus caprichos vanos se lanzan con la furia y los desganos de la impotencia en que me tienes preso.
Quiero dejar aquí los consabidos problemas que doblegan mis amores para nunca llorar por tus olvidos.
Y marcharme a los prados y a las flores ahogando entre mi pecho los gemidos que tu abandono asfixia con dolores. _____________________________________________
Morfina
A todo renuncié por ser tu amigo cuando eras flor de luz y de sorpresa; mi confesión, tal vez no te interesa, yo, de todas maneras te la digo.
Tu sinfonía de nardos y castigo, mi piel rasgada en el dolor, no besa, y como blanca nube hoy atraviesa mi sueño y las espigas de mi trigo.
Hoy la sangre me fluye quedamente... tal parece que edito mi agonía en el rosado mármol de tu frente.
Espero, la aflicción de mi elegía, con el acento de su voz doliente no empañe los fulgores de tu día. _____________________________________________
Acuarela
Respirabas en mí, en mí; pero muy dentro, como los tiernos brotes de una planta pequeña. El aire de tu vaho llegaba al pensamiento dándole vida al canto del pájaro que sueña.
Corrías en la sangre de mis noches ingrávidas y en los ríos crecidos de minutos sin fin, también como una lluvia perdurable de lágrimas caías en el golfo que ronda mi Delfín.
Piel rizada en la tibia caricia de otros labios, verbo de la neurosis deshecho en el trastorno. Brújula sin imán, dirigiste mis barcos en una travesía que no tuvo retorno.
El derecho al amor que ejercían tus ojos era el escrito largo de una pluma inexperta, buscando pertinaz, maravillas de un cosmos, y percibiendo sólo; mi geografía desierta.
Las mágicas reuniones de mis dudas antiguas inexcusablemente llegaban como niños a desatar la enorme borrasca de tu risa sobre el casto pelambre de enero y sus armiños.
Debí cansarte mucho, sin notarlo siquiera; a los reinos de abajo mis reyes han caído. La historia de sus vidas, las sepultó la arena _____________________________________________
Tristeza
Si hay algo que me enferma, son los otoños viejos, los de amarillas hojas que tocan los vitrales, los que nunca me dejan escribir madrigales, los que mi alcoba inundan con pálidos reflejos.
En ellos, me parece que todo tengo lejos, y que voy a morir sin ver los naranjales. El sol de otoño cruza los brillantes cristales, y en círculos redondos rebota en los espejos.
El otoño es de oro, de rojo cobre y plata, es vestido que luce una adulta alameda que llora estremecida si el aire la maltrata.
El otoño es la Vida que con manos de seda, todo lo que nos diera, febril nos arrebata, sin fuerza en este mundo que resistirle pueda.
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