Warning: main(/home/batiburr/www/phpes/cabeceraanuncios.php) [function.main]: failed to open stream: No such file or directory in /home/batiburr/www/poesia/cuerpo_poesia114.php on line 44

Warning: main() [function.include]: Failed opening '/home/batiburr/www/phpes/cabeceraanuncios.php' for inclusion (include_path='.:/usr/local/lib/php') in /home/batiburr/www/poesia/cuerpo_poesia114.php on line 44

Webmasters - Directorio de Sitios en Internet Webmasters
Directorio de Sitios en Internet
Imaginación Imaginación
Artículos para disfrutar
Webquest - Actividad de investigación Webquest
Actividad de investigación

  Singulares


Imán Maleki
Imán Maleki

  Foros de Batiburrillo

 Últimos mensajes
04.08 9:44 Consuelo
Mensaje Abajo y arriba: ma...
04.08 4:40 fabriciano
Mensaje Multiples correos
04.08 3:45 Manuelillo
Mensaje busco test de cone...
04.08 3:42 Manuelillo
Mensaje Consejo sobre la m...
04.08 10:54 DarknesChorCh
Mensaje Mu Draxus
03.08 6:34 fabriciano
Mensaje Disco duro externo
02.08 6:22 fabriciano
Mensaje Problema con la in...
02.08 5:21 cedalion
Mensaje Pinnacle 10. No se...
01.08 11:09 fabriciano
Mensaje Trucos Messenger
01.08 10:12 vacyl01
Mensaje Cómo hacer una lis...

  Descargas de Software

Últimas novedades

 Trucos Informáticos

Noticias de Actualidad Noticias de Actualidad
Las últimas noticias
Arte y Poesía Arte y Poesía
Poemas y textos
Disquisiciones Disquisiciones
Ponte al día



  Juega online


City Under Stiege

  Agenda

Consuelo

Consuelo es una asidua y fiel colaboradora de los Foros de Batiburrillo.net, en la sección de Literatura. Siempre nos deja su verbo preciso, dibujando un poema o construyendo un relato en prosa. Nos habla de personajes normales, con delicadeza, descubriéndonos las miserias y las alegrías. Nos muestra su alma sensible, sobre versos asimétricos. Nos invita a la reflexión...
Podéis disfrutar con su palabra leyendo lo que os ofrecemos. También podéis acudir a su sitio web: La página de Consuelo.

Crónica inane

El Charly, succiona la colilla
y una volátil ceniza, sepulta el ala derecha
de la chinche saltadora de comba, que,
junto a sus cuatro colegas,
corren a cobijarse en las costuras del colchón
El Charly, sacude una mano anárquica,
tratando de atrapar a tientas la birra
y acoplarla a una boca pastosa que esputa sarrosa picadura

El Charly, tiene los ojos anegados en lágrimas beodas;
mientras sueña que no sueña:
Que la miseria no le hurtó la infancia
Que su hijo no murió de meningitis
Que su mujer no agitó las alas
Que se siente la pierna de silicona
Que nadie lo despidió por su borracha tristeza

Y de los dedos de un Charly laso,
escapa una colilla que besa con hálito carmesí,
la borra de la mugrienta almohada.

Cercano e indiferente, el barrio se despereza
Las farolas duermen su luz
Huele a pastas recién microondeadas
y a café de posos reciclados
Las persianas quejumbrosas escupen rojo orín
Una vieja puta reniega de su infructífera noche
y un niño, arrastra una mochila que le dobla en volumen

El humo boca de lobo, es espeso.
Volutas macabras elevan,
entre balcones de ropa tendida
un coro de: pobre, pobre, pobre…
¡Pobre Charly!
La música corre a cargo de un coche de bomberos
y el bis, de ambulancia lejana con ínfulas de blues

Pero el Charly, no sabrá nunca de su minuto de gloria.


El diferente feliz (A José Mª)

Me gustan mis babas
con sabor a café con leche por la mañana
y a yogur de fresa o plátano a media tarde

Me gustan los golpes de mi cayado
marchando al compás de la banda
y los niños haciendo muecas tras de mí

Me gustan las mozas del pueblo,
alborotadas como las gallinas del corral
cada vez que les levanto las faldas.

Me gusta mi nombre: Tonto de Capirote
y aspiro a serlo de la Chistera
he visto que la llevan hombres de categoría

Me gusta cuando me llaman: Bendito de Dios
porque lo dicen con mucha solemnidad
y debe ser un título de mucha importancia.

Me gustan los callos que hace mi madre
y cuando grito: ¡más callos, madre, más!
que todos rían porque lo digo con mucha gracia.

Me gusta el beso de mi padre a la hora de acostarme
diciéndome: hasta mañana hijo.
Y esa mirada tan brillante que se le pone mientras lo hace

Me gusta dormirme, soñando las cosas
que haré cuando sea mayor
y no tenga tan sólo cuarenta años.


Dicen

Dicen:
Que deambulo por el sueño
Que obvio la realidad
Que eso no es estar vivo
Que me cierro a la verdad
Que la vida hay que sufrirla
y que poderla sentir,
pasa por permitirle
que pueda cebarse en ti.
Que lo mío es quimera
Falsa idea que alimento
Que me engaño
Que me miento
Que es posible, en todo caso,
lo mismo que estar ya muerto.

Venga pues sueño mortal
Donde vivo lo que siento
Y si esto es estar muerto
¡Qué viva la eternidad!


¿Un mundo feliz?

Antes:
Saludaba siempre con un buenos días, tardes o noches
No entraba sin ser invitado; ni marchaba sin despedirse
Cedía el paso. Daba las gracias por todo y a todos.
Acompañaba a pasar la calle a los ancianos
Ayudaba a subir y bajar escaleras a mamás con cochecitos
No porfiaba por nada ni con nadie:
Tolerante con la intolerancia
Cortés con la descortesía.
Cívico ante el incivismo.

Era un pobre infeliz ninguneado por todos

Ahora:
No saluda a nadie
Irrumpe donde le viene en gana y marcha sin previo aviso
Atropella a quien se cruza en su camino. Exige, exige y exige
Coloca la zancadilla a todo mayor que se le pone a tiro
Empuja escaleras abajo a mamá y cochecito
Se enzarza a pleitear hasta con el lucero del alba:
No tolera que se respire a su lado
No es amable ni con él mismo
El mundo entero le pertenece

Es un pobre infeliz al que todos temen y respetan.


Pesadilla de Navidad

El reguero rioja sobre el impoluto mantel de hilo con profusión de flores bordadas a mano, es el aviso definitivo de que el Espíritu Navideño ataca de nuevo; de que no hay escapatoria posible ante la consigna: ¡Felicidad!. Por decreto.
Todos -los niños imitando a los mayores como monitos de saltimbanqui- restregamos los dedos sobre la mancha, para, dominados por un paroxismo hasta ese momento contenido frotarnos la frente al grito de: ¡Alegría. Alegría! ¿...?
En torno a una mesa de alas desplegadas al completo con capacidad para siete, nos apretujamos once almas. En el extremo opuesto al mío alzado sobre tarima de cojines, el pequeño Pablo juega con sus bolitas de patata. Una disparada al azar me da entre ojo y ojo.
-- ¡Pablo! -grita su padre
-- Déjalo, hombre -amonesta al unísono el cotarro en pleno- es Navidad ¡Alegría. Alegría!
Paula, reclama el segundo vaso de coca cola para calmar su sed de niña esponja.
Laura, no va a ser menos e imita a su prima; pero ella más sibarita lo mezcla a partes iguales con naranjada.
De la cocina llega el sonido de un delicado tris: anuncio inequívoco de que la primera baja ya se ha dado
-- Pedro, hijo -dice mi madre desde la mesa- déjalo, ya lo recogeremos luego.
Cruza después su mirada con la mía. Intuyo que está recordando todos mis razonamientos de hace apenas unas horas: Que no saque la vajilla de porcelana china, ésa que tiene más años que yo y todos mis hermanos juntos; que deje tranquila la cristalería de la abuela; que no asomen el morro los cubiertos de plata: regalo de boda de sus suegros; que...
Sabe que año tras año, se lleva un berrinche de padre y señor mío al ver diezmados sus tesoros particulares. Pero… es Navidad ¡Alegría. Alegría!
Cuando ya el pobre mantel si pudiera gritaría: ¡lejía por caridad! Cuando los cubiertos si fueran autónomos marcharían en formación camino del lavavajillas. Cuando las copas tratan de guardar su ebrio equilibrio es, cuando todos a una movidos por ignoto resorte saltamos a la sala. El juego de café, que hasta entonces ha permanecido altivo y seguro en el carrito auxiliar, sospecho que empieza a aplicarse aquello de: "Cuando veas las barbas de tu vecino pelar…"
Y llega el intercambio de regalos tan absurdos como inútiles.
Por allí desfilan: un set de maquillaje capaz de avituallar durante un año entero a una tribu apache en pie de guerra. Un destornillador inalámbrico para el manitas de la casa: el que para estirar la cadena del váter reclama la presencia de un fontanero. Un robot de cocina que hace las mil y una gracias; pero incapaz de pelar una patata. Un colgante que ni un caniche querría lucir. Pañuelos, bufandas y guantes, repetidos. Colonias y perfumes: alguno con aroma tal, que hace salir disparado a Guau a refugiarse bajo alguna cama: temeroso de que le obliguen a tomar otra vez purgante. Discos de no se sabe bien quién ni a quién diantre gustan. Harry Potters en película, cuentos, muñecos, cajas de magia… Un suéter con el logo del cocodrilo: idéntico al del año pasado, el otro y el otro…
Tras los ¡oooohs! de rigor que se van dedicando a cada paquete abierto, durante el rato siguiente permanecemos ignorándonos los unos a los otros: como si tratáramos de averiguar qué hacer con el nuevo regalo.

Luego.
Mi madre, escapa a la cocina a preparar café seguida de las dos nueras que no la dejan ni a sol ni a sombra y que, excepcionalmente, parece que adoran a su suegra ¡Es Navidad!

Mi padre, arrellanado en su butaca, no espera ni a la taza de café para empezar a dormitar plácidamente: con su flamante suéter de este año, lleno ya de babas del pequeño Pablo, un par de lamparones de rioja, restos de polvorón y diminutas huellas dactilares de chocolate que, mira por dónde, hacen juego con la cenefa verde subido. En su entrepierna enredado con la cremallera, ha quedado semi escondido un pequeño zapato y, alguien, le ha colgado de la oreja derecha un chupete al estilo lápiz almacenista o tendero de toda la vida.

Paula, pelea con Laura para determinar quién es la primera en utilizar el video y el reproductor de CDs. Sus madres, enfrascadas en una tonta discusión sobre hipotecas y manera de educar a los hijos permanecen ajenas a la trifulca; así que, tomo cartas en el asunto y establezco turnos por edades: la una pone primero su: Harry Potter a toda pastilla; luego la otra su: Antes muerta que sencilla a toda leche.

Ana Mari, comienza a gimotear: dice que se acuerda del pobre Tom al que un coche atropello hace tres años. Decididamente, este año la ha cogido perra.

Marcos, desaparece en dirección a la habitación de mis padres para reaparecer al rato -cada año es lo mismo- disfrazado de lo que él pretende es una mujer; todos -una vez mas- reímos y aplaudimos su ocurrencia.

El ambiente se caldea por segundos; las copas, beodas perdidas ya ni rechistan; las tazas han abandonado su arrogancia aunque por ahora, menos la tapadera del azucarero, todas están a salvo.
Paula y Laura, se han cansado de guardar su turno y pelean entre ellas disputándose hacer primero lo que la otra esté haciendo.
Pablo se ha hecho caca y reclama atención de la única forma que sabe: a berridos.
Mi padre, de tanto en tanto abre un ojo y sonríe bobalicón
Mi madre, tuerce el morro sin disimulo con el nuevo tris que llega desde la cocina.
Las cuñadas, siguen a la greña con su tonta polémica ya camino de los cerros de Úbeda.
Los maridos, toman partido compitiendo a ver quién tiene más potencia pulmonar.
Ana Mari, no cesa en su gimoteo, ahora por un gatito que tuvo de pequeña.

Y cuando mi pobre cabeza parece dispuesta a volar por los aires… algo me hace abrir los ojos como platos… es el teléfono… No ha sido más que un sueño… ¡qué digo, auténtica pesadilla!... ¡Salvada por la campana! Nunca una frase hecha fue más acertada.
Miro el despertador: sólo son las nueve de la mañana… estoy en la cama ¡es fiesta! no hay que ir a trabajar… puedo permitirme hacer la perezosa tanto como quiera. Si existen los placeres de dioses, éste sin duda es uno de ellos.
Lejana, llega la voz de mi madre atendiendo a la llamada…”venid cuando queráis…”
Después, unos golpes suaves en la puerta de mi habitación
--¿Eva, estás despierta?
-- Si mamá, entra
-- Eran tus hermanos. Dicen que este año vienen todos juntos y que estarán aquí en menos de dos horas. ¿Puedes ayudarme un poco?

Mis legañosas neuronas me han jugando una mala pasada, haciendo que olvidara por completo que...

¡Es Navidad. ¡Alegría, alegría!


 
 

Modificar el consumo de memoria de Mozilla Firefox

Modificar el consumo de memoria de Mozilla FirefoxSi tu ordenador no está muy sobrado de memoria RAM y utilizas Mozilla Firefox como tu navegador de Internet, comprobarás que los recursos de tu equipo se ven seriamente resentidos cuando viajas por la red. Firefox es un cliente con altas ...

 

Tutoriales de fotografía esférica

DisquisicionesDeGalicia es un sitio que pretende promocionar Galicia utilizando la imagen y la palabra. Encontraréis fotografías panorámicas que muestran distintos lugares de la geografía gallega. El sitio ofrece enlaces directos a estas imágenes, aunque también se puede llegar a cada una de ellas desde un ...