Mujer siglo XX
Mujer de piedra, dura impenetrable
mujer de pluma, suave y liviana
por tus venas corre el líquido acero
de cada sinsabor convertido en pasión.
Mujer amante perdonando muertes
amando asesinos, golpeadores y herejes,
a veces piedra, a veces esponja
llanto nocturno, plegaria eterna.
Mujer y madre de vidas ajenas
causa de lo hermoso de este planeta
mujer cansada de entregar el alma
sacando trozos nuevos, cada mañana.
Creación sabia del hacedor de Universos,
pensada fuerte y jugosa por dentro,
yerras tu camino, al no creerte completa,
mereces más, que sólo soledad acompañada.
Alimentas de tu seno el alma humana
dándote simple y llana.
Capaz de entender la naturaleza de la espada
cobijándola después de ser usada
y escondida lloras y doblas la espalda,
no permites que nadie consuele el dolor
por saberte mástil de esta embarcación.
Hábil máscara de contento
guardando tu pecho, herido y abierto
caminante y vigía de luces extintas
esperanza inexplicable de causas perdidas.
Mujer de sombra y calor constante,
belleza interna y capacidad completa
¡Si tan sólo supieras lo que vales!
exigirías respeto a tu espacio y tiempo
entregarías tu amor, al que resulte vencedor,
acunarías genios en tus brazos de madre,
evitarías guerras y derrame de sangre.
Verde todo el mundo sería
y cantarían para ti todas las aves,
sin artificios y enredos tu hogar vestiría
de toda clase de sonrisas coloridas.
Mujer que dejas el pie en tu cabeza
¡Sacúdelo y comienza una vida nueva!
con el mismo amor que ahora profesas
para que vivas un mañana y seas humana.
Decide el paso siguiente de futuros ascendentes
consiente de saberte engranaje de vidas errantes,
sin llantos amargos y veladas insufribles
conoce tu condición verdadera de piel y escalera.
El día que así sea, el día de lágrimas
que de contento llores y tu corazón se inunde de dicha
sin la bruma espesa de tu propia inconsciencia,
tu mundo, legado de antecesoras y herencia tuya,
habrá cambiado, y entonces sí ...
La raza pensante, será eterna.