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Denise Monti, nuestra fiel colaboradora,
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opinión sobre este y otros poemas y relatos
que puedes leer en estás páginas de Arte y
Poesía. Su dirección de correo electrónico es:
denymontip@yahoo.com.mx
La renuncia
¿Transformación de niña a mujer?
No ha olvidado esta alma el origen de sus pasos
en un planeta perdido en la lejanía del espacio
inventando vuelos, extravió el camino de regreso
y calló en este mundo, lleno de misterios
tomó el cuerpo que se le hizo el más bello
para pasar inadvertida y quedar escondida
así encontraría la manera de regresar
al planeta sin agua de mar,
buscó entender la naturaleza del cuerpo hurtado
y no tener madrugadas de desvelo aterrado.
Sintió en el pecho un sonido acompasado
al que se acostumbró después de un rato,
aunque se preocupaba a veces, cuando latía más fuerte
perdía el control y se le nublaba la mente
por lo que evitó la cercanía de otros seres
y solitaria vagó para evitar la muerte.
Pasó el tiempo y el vacío le dolió en el vientre
no entendía el agua salada de sus ojos verdes
ni el suspiro, ni la humedad insistente
del cuerpo al que creyó resistente.
Algo le faltaba y no sabía en dónde buscar
entendió que necesitaba ayuda para caminar
porque, de dos en dos los veía
unidos por las manos en el diario andar,
a los solitarios incompletos los veía
y buscando siempre a la pareja perdida,
buscó como ellos y un día…
casi sin darse cuenta, se sintió humana
cuando se encontró con tu mirada,
olvidó que tenía una meta trazada
y renunció a la posibilidad de regresar a su planeta,
porque ahora deseaba pertenecer a esta raza,
para saciar contigo el hambre que la quemaba,
y ya no le temió a la muerte
cuando escuchó el fuerte latido en tu pecho amante
y deseó que la lleves a conocer de su cuerpo cada parte
estrenar la piel usada que la cubría
y decirte sin palabras, boca a boca, lo que sentía,
beber tu esencia humana y tibia
y conocer la diferencia de dos cuerpos en línea,
terminar por sentirse independiente y tuya
y olvidar con el tiempo
que es un bello cuerpo hurtado,
sin escamas obscuras, ¡sentirse mujer!

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