Volteé y vi que mi sombra, me condenaba con la mirada,
no supe que decir, porque yo te amaba,
y pensé que después de tanto tiempo:
Quizá en el momento se hizo un silencio,
porque no pusimos todo el empeño.
Quizá se nos fue de las manos,
el ave de los enamorados.
Quizá nos faltó intensidad,
cuando encendíamos la luz para amar.
Quizá en la inconsciencia,
reclamamos a gritos una tregua
Quizá pusimos mal una letra.
desde el principio, en la hoja, hoy muerta.
Quizá el tiempo nos cambió
y maduramos pensamientos sin control.
Quizá no me entendías,
y entendiste en idioma de mentiras.
Quizá realmente no me amabas,
y buscabas ojos verdes y caricias caras.
Quizá solo quería apoyarme en tu hombro,
y encadené mi alma a un muro de escombro.
Quizá simplemente teníamos que hacerlo
y en el futuro se nos darán respuestas, sin recelo.
Quizá era necesaria una unión en la nada
para que naciera un par de hadas.
Quizá todavía no acabe,
y ya estoy cerrando puertas con llave.
Quizá no aprendí a volar a solas,
y tu compañía me salva de caer en las olas.
Quizá no es el amor ideal del cuento,
pero es real y no me gusta lo que siento.
Quizá ya no encuentro más novedad
pero tengo un miedo infernal a la soledad.
Quizá si nos separamos y buscamos la verdad
encontremos lo que nos une, en realidad.
Volví a buscar mi sombra, y vi, que lentamente se alejaba,
y me dejaba sola. ¿Será que fue al encuentro, de tu sombra soñadora? A
dar cuentas de las derrotas o a lamentarse por las promesas rotas.