Pobre amor roto en el centro
arrogante, sangrante y ciego
arrepentido de no ser comprometido
suplicando arrodillado, estás agonizando
Se te acaba la vida cuando ella te mira
con profundidades verdes perdidas
se te hiela y endurece la sabia
con sus caricias de palmas frías.
Pobre amor roto en el centro
vibras al contacto de su cuerpo
que ausente se presta al juego
de amar a otro con tu fuego
Se te acabó la luz propia
cuando reparaste en la lejanía
de su beso a sangre fría
seguridad en la cobardía
Pobre amor envuelto de miedo
árido, seco y sin consuelo
cual dulce melodía en el viento
duraste solo este intento.
Pobre amor, te diste entero
otorgando tu confianza en pleno
pero no te cuidaste de ser tierno
y alejaste muy pronto su abrazo.