|
El mismo nos dice que son reflexiones.
Nos las envía Antonio Muñoz Domínguez.
Te invitamos a que las leas y, si lo consideras
conveniente, des tu opinión en el
Foro de Literatura.
Sinceridad
Lamento haber desplegado
las alas de mi pensamiento,
pretendiendo proyectar mi sombra
sobre tu relieve enhiesto.
Lamento la inocente ingenuidad de mi pretexto
esbozado en el desorden de mi escrito.
Lamento la inquietud que mi ímpetu sugiere,
sin entender que más que halagar quizás hiere.
Lamento no encontrar verbo certero,
aumentando la brecha entre lo que digo y lo que pienso.
Lamento lamentar, pues no lamento,
la fugaz intersección de mi vida con tu tiempo.
Contra corriente
Desconcertado y ausente de mi entorno me hallo,
el afán indómito que me habita, se retuerce y grita
sin descanso en mi pecho.
Y mi mente atormentada por la eterna idea.
Conocer la razón es mi batalla,
y la razón no responde
pero la insistencia del corazón dará su fruto
y el viento omnipresente rodeará otra mente
doblegando la voluntad de tu montaña.
Y subiré al monte inexpugnable,
y con una mirada dulce habré alcanzado
la cumbre de tu frente
tanto tiempo a mi negada
Pasión descontrolada
Siete días tras otros siete,
y después, siete más.
Siete días breves y eternos
en una euforia deprimente
sonrisa triste, tristeza desbordante,
entorno abrazado por silencios hirientes.
Corazón palpitante y pesadumbre en el aire.
Tibia caricia en mi piel expectante
con heladas cuchillas que mi alma parten.
Torbellino acelerado sin pauta definida
imposible ambivalencia.
Coexistencia inconcebible.
Y después de siete días, siete noches...
Contradicción
¿Será posible tamaño error en mis sentidos?
¿Será cierto que mi fundamento sea espejismo?
¿Que extraña embriaguez me nubla el acierto?
¿Porqué todo mi ser insiste en el desatino?
Preguntas sin aceptado entendimiento.
Si mi universo profundo busca el imposible equilibrio,
¿Por qué hasta mi última neurona sigue insistiendo,
no aceptando la evidencia de lo que escribo y no digo?
|