Desromance Anónimo
Contra opresión que fue vida
de tu madre esclavizada,
aunque a ti desconocida,
te erguiste en abanderada.
Sin víctima y sin herida,
ni resistencia encontrada,
por no ser mal convenida
la batalla fue ganada.
Hoy te dices liberada.
mas pareces sometida,
a los trabajos atada,
por jefecillos reñida,
de compañeras pisada,
por no verte despedida,
la descendencia aplazada,
de psiquiatras asistida,
de dineros arruinada,
de la tarjeta prendida,
media vida hipotecada,
con la comida perdida,
siempre mal alimentada,
de cocina congelada,
en tapers abastecida,
por mamá, tan apañada,
y por no comer, bebida,
en la noche desalmada,
con ansiedad contenida,
a la soledad odiada
andas buscando salida,
y te entregas regalada,
a quien miente sin medida
que te deja chuleada.
Y si no acabas podrida
y llegas a ser casada,
terminas también molida,
menos mal que en la parida
estabas anestesiada.
Depositas la camada,
en tu madre la sufrida
que ya estaba acostumbrada
y está la pobre aburrida
o te pagas la criada,
también de su casa huida,
con parte de tu soldada.
Aún así, incomprendida,
o de cuernos coronada
por otra a ti parecida
pero más disimulada,
optas por la despedida.
Y después de peleada
cada cosa compartida,
te metes a separada.
Con la juventud fingida,
por afeites repintada,
sigues ahora sin brida
rematando la trotada.
Y así sola o enlazada,
divorciada o mantenida,
madre o esterilizada,
puedes darte por jodida.
¡Tienes que estar encantada!