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URBANO LUGRÍS
Artista
singular, desconocido para muchos, nacido en A Coruña en 1908 y muerto
en Vigo en 1973. Colaboró con Misiones Pedagógicas realizando
decorados para teatro de guiñol. Finalizada la guerra civil se dedica
de lleno a la pintura. Era, a pesar de incansable, anárquico en su
trabajo; colaboró también en la realización de decorados cinematográficos
y de murales, como los del yate Azor.
Dentro del realismo mágico,
alguno de sus cuadros son de una belleza espléndida. Bajo la influencia
del surrealismo, y apropiándose de todas las licencias formales
permitidas, su pintura trata de ser un vehículo transmisor de
historias. De su obra parece desprenderse una intangible complicidad con
Julio Verne, con sus artilugios.
Su arte se encontró siempre en tierra
de nadie. Se dice que era una persona brillante y excéntrica, pero
dominada por el miedo (estuvo encarcelado por firmar un manifiesto a
favor de la República en 1930). Quizás de ahí vengan esos lugares
fantásticos, con impresionantes encuadres marinos, en los que tal vez,
soñando, compraba su libertad.
Le gustaban los relatos de
aventuras. Era un apasionado lector de las novelas de Julio Verne, de
Stevenson y de Conrad. Es un artista que desarrolla en su cuadros,
influenciado
por sus lecturas y por lo que filtra de su contacto con el
pueblo, un extraordinario contenido narrativo, propio del escritor mas
que del pintor.
Era un hombre culto, amante de
la poesía y de los clásicos. Como todo buen gallego escondía sus
capacidades de erudito bajo un velo de sencilla timidez. No mostraba, a
los ojos de los demás, la profundidad de su sabiduría.
Le gustaba
recitar, pero lo hacía, a pesar de la requerida solemnidad, en tono
jocoso y distendido.
Queremos mostrar aquí pequeños esbozos de su obra y así
contribuir a recuperar su memoria. En Retablo Marino aparecen
reflejadas las visiones fantásticas que su imaginación descubre en el
mar. En Reflejo ilusionado de un amigo se recrea la imagen que
muchos nos hemos hecho en nuestras lecturas. El fondo del mar está
perfectamente idealizado en Templo sumergido. Todo lo que el
marino busca: sus recuerdos, sus fetiches, su memoria, se plasman en Anticuario
del puerto. ¿No lo hemos soñado algunas veces?; ¿no nos hemos
imaginado ese mundo misterioso, atractivo, sugerente, ... que aparece en
Mar de los Sargazos?
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